domingo, julio 08, 2012

ME GUSTA PERDERTE
en las tardes de verano
porque aquí en medio de la nada
tu figura inmóvil
parece sólo una sombra.

Tanto tiempo sin pretextos
de diálogos ausentes
y el levísimo murmullo
de esta sensación fronteriza
nos hace más livianos
y nadie va a oscuras
en este desierto deshabitado
donde la barbarie relampaguea
antes de la noche entre tus muslos.

El aire caliente nos recuerda
el pretérito de nuestro olvido
moja todas las vocales
desparramadas en tu vientre
y las duras sílabas
se estremecen en los parques
vacíos de sexo
con pizcas de asombro afrodisiaco
a veces con el dolor que se encorva
o en el peor de los casos
enferma a las metáforas
que luego mueren en nuestras manos.

Por Antonio Flores Schroeder

2 comentarios:

Cecilia Lucero Gómez dijo...

Me gustó mucho Antonio, un agradable poema, con musicalidad, muy bueno, saludos. :)

Antonio dijo...

Gracias Ceci, te voy a nombrar mi lectora número UNO.