jueves, diciembre 27, 2012

Insurrección


Por Antonio Flores Schroeder

Lloro a veces tu arena
el silencio
el pensamiento
y aun la noche eternizada que ves en mis manos mientras me cuestionas si en realidad las imágenes pintadas en el muro pueden regresarnos a la otra vida lejos de nuestros demonios.

Han pasado tantos años desde que escribíamos poemas en las banquetas por donde cruzaban las hormigas, que ya no puedo responder a tus preguntas frías que en su interior llevan una corriente de agua caliente donde naufragan costumbres grises y ausencias sin colores.

Ahora a diferencia de otras tardes, la tristeza se embolsa en los pulmones del mundo para hacerte soñar con sonrisas y espigas de colores y palabras esperanzadoras de una ciudad mejor. Quizá por eso tus visiones se adelgazan tanto como el ruido de tus tacones que suben y bajan por las escaleras de mi departamento donde planeo una revolución que iniciará en tu vientre y terminará detrás de tus ojos, tal vez en la retina o en el nervio óptico.

jueves, diciembre 06, 2012

El verdadero fin de la humanidad


Por Antonio Flores Schroeder
 
-Un psicópata israelí mata a un niño palestino.
-En Etiopía se muere un infante cada vez que un argentino escucha tango.
-Los artistas dejaron de ser la voz del pueblo y ahora se han vuelto misioneros de la mentira y embajadores de la corrupción.
-Un iraní se inyecta heroína con Alá para volar un supermercado en protesta por las hamburguesas sin sabor de McDonald's.
-Zambia llora a sus muertos enterrados en ataúdes de cobre.
-Un mexicano con una playera de la Virgen de Guadalupe hace fila en un puente internacional de Ciudad Juárez para llevar cocaína a Nueva York.
-Las televisoras mienten y nos dicen que el mundo se va acabar y que ya no habrá dioses sino pura televisión.
-Los líderes de todas las religiones en el mundo apoyan al Banco Mundial para que poco a poco nos mate de hambre.
-Una viejita llora por la desigualdad en la distribución de la riqueza en Sierra Leona.
-En Mozambique los muertos de la guerra civil sueñan junto a Jesucristo con reconstruir a su país.
-Un norteamericano que fuma crack vende armas a narcos mexicanos.
-Doce niñas buscan a sus padres en Haití.
-Cuatro alemanes aún piensan en Hitler y se rapan sus cabezas para demostrar que odian al mundo.
-Tres niños de en Tayikistán sueñan con una pizza cada vez que un adulto norteamericano compra una iPad.

martes, diciembre 04, 2012

 Ironías de los nuevos tiempos

 

Por Antonio Flores Schroeder
Los niños se enojaron y patearon puertas de patrullas, incendiaron la conciencia colectiva, se dejaron crecer la barba como Che Guevara y desgarraron sus gargantas para herir de muerte al capitalismo salvaje y, antes de volver a patear las puertas de patrullas, subieron mensajes a las redes sociales con sus iPads, iPods y BlackBerrys.
Luego de la protesta se les observó comiendo hamburguesas en Mc Donalds de dos partes de carne, salsa especial, pepino, cebolla, lechuga, queso y pan. También tomaron Coca Cola Light.
Antes de las diez pe-eme alguien los alcanzó a ver de regreso a casa fumando cigarros importados marca Cohiba. Iban de prisa. Se querían ver en el noticiero de Joaquín López Dóriga.

jueves, noviembre 15, 2012


Sin presencia

Por Antonio Flores Schroeder
En la noche nuestras historias se bifurcan. Son como los dinosaurios de cristal que caen desde el tercer piso del librero para convertirse en polvo y como los aviones de control remoto que se estrellan en el árbol donde están los cuervos imaginarios. Los dinosaurios de polvo y los aviones caen y se convierten en nuestas historias. Luego vienen los puentes de palabras inconexas que se anidan en tu vientre que es una estrella lejana que embolsa tu cintura en un recuerdo. Por eso te invoco desde el más acá, escondido de los lobos que descubrí cuando rompían con sus pasos serenos las hojas secas del otoño y debo admitir que, al final cuando ya no estás, justo al guardar tus escombros en la lentitud de mis letras, no queda otra que reacomodar en el librero al dinosaurio de plástico y al avión de control remoto.


Sangre en la espalda

Por Antonio Flores Schroeder
Elena afiló el cuchillo durante toda la tarde. Varias veces, sobre todo cada media hora, sintió el galopar de caballos en la boca de su estómago. Pero llegaron otros minutos. Él tocó la puerta como todas las noches. Ella la abrió como siempre: tranquilidad, abrazos, cariños y besos. El tiempo se esparció una vez más sobre sus manos. Otra vez se arrepintió. Mañana, quizá, será otra historia.
Escenas olvidadas de Oriana (2)

Por Antonio Flores Schroeder
Esperé a Oriana durante dos horas en el cruce exacto de dos calles. Una línea de soles agitados me empujó a ese lugar. La lluvia fría humedeció mis alas y dispersó el presente y puso sobre mis manos las historias de otras vidas. Analepsis como ráfagas de imágenes envolvieron primero mis manos y después el resto del cuerpo hasta imaginar que los dibujos al carbón plasmados en esa pared, eran los mismos con los que El Moche había soñado tantas veces a Oriana.
Escenas olvidadas de Oriana (1)

Por Antonio Flores Schroeder
Antes del carbón no hay nada (y) sólo el resplandor de nuestras letras y delirios y todos tus escenarios caóticos (y) por eso no te cansas de asegurar que siempre llegas tarde a la repartición del sueño y los escalofríos y (yo) sentado frente a otro monitor imagino cómo (tu) te maquillas de (el) arlequín o mimo para (nosotros) escuchar tu respiración acelerada subir las escaleras hasta (ustedes) ver este lugar del edificio en donde (ellos) nos visualizan como fantasmas.

martes, octubre 30, 2012

                                        Murmullos

Por Antonio Flores Schroeder
 
Un policía gordo y de uniforme arrugado fuma y camina y se toca la barbilla y vuelve a colocar el cordón amarillo para imaginar que está en otro lugar. La noche entera baila con sus huecas alas de días ardientes. Los paramédicos vestidos de blanco empujan una camilla blanca. Otro policía habla por celular. Dos perros mueven la cola bajo la imaginaria sombra
de un árbol. Tres mujeres -una de ellas con un niño recién nacido en sus brazos- buscan el mejor sitio. Dos forenses danzan alrededor de los astros destructores. El olor a tierra húmeda que viene del sur se mezcla con el de la pólvora que aún está por todas partes. Los paramédicos empujan la camilla. Alguien me dice al oído que es un sueño, una ilusión, un aliento de otra dimensión. Arriba el pájaro que (al mismo tiempo) es un cuervo, avión, sombra de una nube y huella dactilar, atravieza el universo sin mayor contratiempo. Abajo en la superficie los signos de vida se hilan susceptibles antes de que los árboles dejen de abrazarse. En menos de un suspiro el mundo se pone al revés. La tela del cielo se desgarra. Pies descalzos sobre el asfalto más oscuro que un gesto vegetal. Dios intenta mear entre la gente. Aquí, en mi lugar, ni abajo ni arriba sino en todas partes, la sierra eléctrica agita el diálogo con los murmullos que intentan reanimar mi espiral en medio de la tiniebla.

viernes, octubre 26, 2012

Sangre

Por AFS
Ahí están todos nuestros cuerpos deshabitados, algunos tienen las heridas (ocultas) de la batalla, otros, resaltan por las montañas de arena que se desmoronan sobre sus pechos. Acá, justo debajo de los otros cuerpos, las ideas desarraigadas navegan en un barco de papel sobre el rojo infinito.

lunes, octubre 08, 2012

Lunes

Por AFS


Odio los lunes, odio abrir los ojos el lunes y darme cuenta que es lunes. Odio las mañanas del lunes, odio la “ele” con la que inicia el lunes, también odio la “u”, vocal terrible y segunda letra del lunes, odio también a las otras tres componentes de esta palabra sin agravio ni beneficio, odio las voces del mundo alertándome de que un nuevo lunes ha comenzado, odio odiar tanto a los lunes y finalmente, me odio por no poder evitar cada segundo del lunes.

I
Odio también las tardes de los lunes, sobre todo las que son grises y escriben con mala ortografía, las que nos envuelven con su dulce amargura y nos llevan al fuego del extravío.


II
Odio las tardes de los lunes, porque se visten de piedra y por dentro son de papel, sí, las odio, ayer me dijeron que el papel proviene de árboles talados en otros lunes, lunes grises y escritos con mala ortografía.


III
Odio las tardes de los lunes, como hoy, donde Dios esconde sus mentiras, sí, odio éstas horas de hojarasca que transcurren entre segundos cada vez más profanos y con pan duro y agua sucia.

IV
Odio las tardes de los lunes que se cruzan frente a nosotros sin pedir permiso y lloran por los cadáveres en el desierto. ¿Acaso no se enterarán de que en las selvas también hay tormentas?

Plástica imaginaria


Por AFS
 
Encontré un país en silencio, de palomas que sangraban entre sueños, de ruidos milenarios y sin consuelo, consuelo eléctrico mientras me afeitaba el miedo, miedo sólo a una dictadura, decía mi abuela, abuela en Delicias, abuela en Chihuahua, Chihuahua huele a soledad, soledad sin ángulo de inclinación como las palabras que se arrojan al precipicio de la represión, represión, bandera sin águila, bandera violada, bandera herida, bandera a media asta en el imaginario colectivo. Balas (pum-pum, pac-pac), más balas (pum-pum, pac-pac), balas y balas y balas como una poesía, poesía sobre la tristeza y la alegría a veces cansada-cansada, cansada de dormir sobre la prosa de los lamentos, lamentos, sólo lamentos, lamentos.

sábado, septiembre 08, 2012

Las paredes de mi casa

Por Antonio Flores Schroeder
Soledad camina de la cocina a mi recámara cuando mi ausencia es como un saludo de muerte. Recorre cada uno de los rincones de mi casa, rasga las paredes con una navaja suiza que encontró un día debajo de mi almohada. A veces, cuando la madrugada anuda mi voluntad y duermo en la banqueta de una mujer sin memoria, Soledad escribe en las paredes blancas
frases hirientes.
     Pone anuncios como en el clasificado del periódico en busca de hogares, corazones falsos, disgustos gratis y ojos extraviados. Por supuesto que esto me enoja. Tener que volver a pintar miles de veces las paredes, no se lo deseo a nadie. Tengo que bañarme, subir al auto, manejar por la avenida principal y encontrar semáforo tras semáforo a niños con el rostro lleno de dolor, que ofrecen chicles de una infancia perdida, semillas de un futuro que no germinará; luego giro hacia la izquierda, derecha, retomo el centro y busco un estacionamiento libre de malaria para entrar con la desesperación en mis manos al supermercado.
     Camino y escucho cómo los envases de cristal que están en todos los pasillos, se estrellan y entonces esos ruidos, que provocan otros ruidos (murmullos de los empleados y las mujeres que van en minifalda para provocar las miradas de hombres fotografiados y colocados en grandes posters para anunciar las ofertas del día) logran dispersar mis ideas y me colocan justo a un lado de los botes de pintura.
     Regreso por los mismos pasillos del alfabeto de marcas, otra vez los cristales caen al piso y llego hasta la cajera con cara de yo no fui, discuto con ella por la paridad del peso frente al dólar y trato de convencerla con un poema de que la mejor opción para el país somos nosotros mismos. Y entonces uno sube al vehículo y siente un extraño sentimiento de querer estar en casa, aceleras a toda velocidad y transcurres entre días y noches y te das cuenta que tu casa no volverá hacer el hogar que alguna vez fue. Después de una semana, quizá, logro regresar a casa y como si fuera ayer, saludo a Soledad, la invito un café, una cerveza y volvemos a pintar las paredes de blanco y si bien me va, podré dormir junto a ella, dibujar sobre su espalda, una imagen abstracta de algún sueño, pensando, como siempre pensando, que le hago el amor.

viernes, septiembre 07, 2012

Ausencia

Por Antonio Flores Schroeder
Soñé que el silencio pintaba el vuelo de la desolación y cuántas imágenes encontré: fantasmas, zapatos con sangre y metralletas. En esos días fríos y grises, cuando el alcohol se derramaba sobre la barra de todos mis miedos y sobrevivía a la madrugada de mis dolores, venías tranquila y te sentabas a un lado para decirme que todo estaba bien, que la arena no termi

naría con esta frontera. Yo, del otro lado, turbio, ensimismado como un demonio segundero en el extratiempo, con las letras hechas trizas, encriptado.

La banqueta con todas sus grietas, hormigas de un lado a otro. Tu y yo en la ausencia del canto, con nuestras miserias de vida. Muertos.
Luego venía el llanto de luciérnagas en el parque de los accidentes junto al desvarío de la mariposa que moría sobre la piedra.

En el espiral de todos mis suicidios postergados se mezclaba la soledad y el delirio. Me desangraba la infancia y mi vejez. El fuego y el olvido salían de su jaula cada noche y se postraban sobre tu sexo que no tenía rostro ni alma. Por eso salía a caminar. Quería encontrar las veredas deslenguadas de tu espacio, ocupado por un deseo irrenunciable de bordar tu piel con mi nombre. Todos mis desvelos reunidos ahora en este hogar de locos, me dicen que no estás, pero no les creo. Te veo en todas partes.

miércoles, septiembre 05, 2012

Visiones desde la escalera

Por Antonio Flores Schroeder

(1) Pliegos petitorios, cristales, caminos en medio del fuego; sexos diseminados a lo largo de tu lengua como espasmos que despiertan silencios.

(2) El reloj de pared al revés, el gato a punto de matar a un grillo, la botella llena de miedos derramada en la alfombra; Sila a punto de dormir.

(3) Barullo del presente a la deriva, noticias y muertos; desde aquí la espina enterrada en su estado alterado de conciencia es la muerte.

(4) Un perfil griego se actualiza, un corazón touchscreen se detiene; la tecnología de los sentimientos se queda sin energía atómica.

(5) Un poema como puente entre la estufa y la alacena; cenizas en prosa desfilan de la cocina a la sala mientras las hormigas desaparecen en los hot cakes.

lunes, agosto 06, 2012

La Revolución que no fue

Por Antonio Flores Schroeder
Siqueiros ríe, sostiene la Revolución sobre un proyecto de mural gris y sin sentido social y el sol es tan surrealista que ya no creo en su calor. De este lado la navaja, el hambre y la pobreza andan como un lobo de ojos amarillos a punto de ser cazado en el patio de la casa de un político, más payaso que cualquier otro payaso, más hijo de la chingada que cualquier otro hijo de la chingada.
El gato en las escaleras

Por Antonio Flores Schroeder
La primera noche en este lugar sin mesas ni sillas, supimos que después vendrían los relámpagos, los pasteles de chocolate, las miradas hacia la nada o inclusive, el ritmo cardiaco que subiría por nuestras manos hasta escalar por las telas rojas, azules y amarillas. Todo alrededor de nosotros empezaba a convertirse en un sistema de luces y números arábigos, que nadie más comprendía. El gato fantasma o el gato piedra (o el gato transformado que nos provocaba suspiros a cada escalón que descendía) parecía traer un mesaje de ‘arriba’. ¿Cómo no creerle?, ¿por qué dejarnos entretejer en una sóla semana?, ¿cuántos años o siglos habían transcurrido en realidad en ese instante-noche-luz? Los abrazos eran nuestra propia explicación.

domingo, agosto 05, 2012

Puente negro, la twitternovela

Antonio Flores Schroeder
Hace una semana empezé a trabajar con un experimento literario en la red social de Twitter. Se trata de una novela, con una estructura distinta a la que tradicionalmente se utiliza en un libro. Está marcada por la espontaneidad y el equilibrio de imágenes. No hay nada planeado ni trabajo tallereado. Sólo me siento frente a la computadora y dibujo escenas de menos de 140 caracteres, si se toma en cuenta que de los 140 caracteres que se pueden utilizar en Twitter, uso 15 de ellos para los paréntesis y la numeración, además del hashtag #puentelibre donde puede encontrarse la twitternovela. A continuación transcribo el capítulo 1, espero que la disfruten:


 Capítulo I

(1) Me llamo Luis Altamirano. Nací en Medellín hace treinta años. El primer hombre que maté fue un secuestrador. Era mi primo. #puentenegro

(2) Crecí en el barrio Angoras, ahí donde la coca es el amor que corre sobre nuestras viejas costuras de pobreza y opresión. #puentenegro

(3) Mis padres me abandonaron cuando aún no aprendía a caminar. Me dejaron una noche en un parque tras un viaje de heroína. #puentenegro

(4) La tía Irma, si es que en realidad era mi tía, me cuidó hasta los doce años, antes de iniciarme con los robos de autos. #puentenegro

(5) Un día Carlos y Adriana me dieron una pistola. Pensaron que me daría miedo robar un carro en pleno centro de Medellín. #puentenegro

(6) No lo recuerdo bien. Debió haber sido un abogado, lo digo por la ropa que llevaba puesta y que luego se manchó de sangre. #puentenegro

(7) Me le acerqué para pedirle dinero para comer. El hijo de puta me mandó a la chingada. Creo que nunca se esperaba eso de mi. #puentenegro

(8) El primer balazo se lo di en el brazo derecho y el segundo por diosito que se me salió con lo nervioso que me puse. #puentenegro

(9) Enfilé por la avenida Ferrocarril. No sabía manejar, de verdad que pude conducir basándome sólo en cómo lo hacía Carlos. #puentenegro

(10) Como era de esperarse terminé frente a un árbol. Bajé como pude y corrí en sentido contrario por la avenida. #puentenegro

(11) Al llegar a casa, Carlos y Adriana me recibieron con una fiesta. Eres un dios, dijo ella mientras ambos fumaban mariguana. #puentenegro

(12) En esa casa crecí. Ahí se planeaba todo, desde robos a las farmacias del barrio, hasta los primeros golpes a los bancos. #puentenegro

(13) La casa, cerca de la avenida Oriental, era refugio también de todo tipo de criminales: asesinos, prófugos y violadores. #puentenegro

(14) Nunca olvidaré la escena de la casa tras mi primer robo de un auto, recuerdo bien a Carlos que reía y me decía: #puentenegro

(15) -Mi querido Chino, qué hubo parcero del diablo. Eso me levantó hasta el cielo. Rápido se conocieron mis cualidades. #puentenegro

(16) Ese día también probé por primera vez la mariguana. Me puse tan mal que el tipo ese que había herido al robarle el auto, #puentenegro

(17) se me apareció a un lado de la cama y, debo admitirlo, me dio un miedo tremendo pero a nadie le conté acerca de mi visión. #puentenegro

(18) Podríamos decir que esa casa fue mi escuela criminal; de la otra escuela que aborrecía, sólo fui hasta los once de edad. #puentenegro

(19) La gente mayor decía que yo era muy astuto e inteligente y tenían razón, muchas veces yo les planeaba sus crímenes. #puentenegro

(20) La diferencia entre un niño y un adulto es el miedo, de chico no se le teme a nada, sólo a los aparecidos, como ya lo dije. #puentenegro

(21) Y si no había aparecidos, todo estaba bien. Karla, una adolescente guapa pero que olía a grasa, era mi mejor anzuelo. #puentenegro

(22) Un día le compramos una minifalda. A ella le tocaba detener a los conductores a bordo de autos de lujo. Siempre funcionaba.#puentenegro

(23) El problema fue cuando la policía supo de nuestra estrategia. Eso sí me falló y es que no todos los elementos son tontos. #puentenegro

(24) Al menos el teniente Martínez, conocido por sus ejemplares acciones contra los criminales, era más inteligente. #puentenegro

(25) Casi nos pisaba las sombras. Llenó las calles de Medellín con agentes vestido de civil a bordo de automóviles de lujo. #puentenegro

(26) Éramos muy obsesivos. Una tarde de un viernes afuera del Museo Cementerio San Pedro, vimos un BMW blanco con azul. #puentenegro

(27) Adentro había una mujer rubia. Karla siempre primero para preguntar por una dirección. Luego venía la confianza. #puentenegro

(28) Mientras ella caminaba con esos tacones que nunca aprendió a utilizar, vi a dos hombres sospechosos en la puerta del museo.#puentenegro

(29) Presentí que era una trampa. Retrocedí unos pasos. A mis 13 años era difícil medir el peligro, pero ya no podía hacer nada. #puentenegro

(30) Carlos me enseñó que si caía el anzuelo, podíamos caer todos. Le disparé por la espalda y se desplomó camino al objetivo. #puentenegro

(31) Corrí horas de un lugar a otro hasta casi morirme de cansancio. Terminé a un lado de un contenedor de basura en Oriente. #puentenegro

(32) Llegué a la casa a las 7:00 aeme. Estaban dormidos. En la mesa oscura los restos de las líneas de coca, parecían de harina.#puentenegro

(33) Me acerqué a la mesa y humedecí mis dedos con saliva para deslizarlos sobre la coca y después sentir dormida la boca. #puentenegro

(34) A lo mejor por andar probando el polvo tan niño, me hice adicto tan rápido. Me metí bajos las sábanas y ni pude dormir. #puentenegro

(35) Tres días después Carlos me regañó porque no maté a Karla. -Esa compasión puede costarte caro, chino- me gritó decidido. #puentenegro

(36) Creí que me mataría. Nunca lo había visto así. Más que por causalidad que por casualidad, un mexicano me salvó la vida. #puentenegro






 

sábado, agosto 04, 2012

AQUI LAS NOCHES TERMINAN siempre con una explosión, explosión de sueños mientras las horas fornican, fornican como las comas y puntos de partida, partida patria de soles perdidos, perdidos en el parque donde caminamos en círculos para (des)entendernos de la madrugada y las adivinanzas numéricas que dibujé sobre tu espalda, espalda de arena y luces intermitentes en esta ciudad sin río, río de mi espejo, espejo opaco bajo una luz amarilla a la hora de dormir, dormir la realidad de una explosión, explosión siempre la noche que termina aquí.

Por AFS.
TUS MANOS FUERON ANOCHE un par de luciérnagas con las que tratabas de reencontrarte en medio de la oscuridad. Anoche par de luciérnagas de la oscuridad, anoche con las que tratabas, tus manos. Un par de manos en medio de la oscuridad. Reencontrarte anoche luciérnagas de la oscuridad. Fueron luciérnagas en medio de la oscuridad. Anoche tratabas anoche. La oscuridad de reencontrarte en medio de las luciérnagas. Manos de la oscuridad, luciérnagas, reecontrarte anoche.

Por AFS.

sábado, julio 28, 2012

(Variación segunda de una charla entre dos noctábulos)

AFA: De los chingazos que me dieron los policías, lo bueno fue que perdí el conocimiento. Creo que si hubiera resistido aún más la golpiza, habría muerto de dolor. Cuando desperté, según ellos, ya habían pasado ciento cuarenta horas. No sé quién les contó acerca de Ambla Sa Sambla y Baboriny. ¿En qué fecha estás?
RCP: En Chihuahua capital y son las 12:53 am del 28 de julio 2012
AFA: Dinos la verdad, en dónde estás. No tenemos tiempo que perder, en qué parte de Chihuahua estás. Envíanos la coordenada exacta.
RCP: Estoy en el territorio de los Chosens, en la Pradera del Indio Deguan, calle 35 # 1009 esquina con Rosales en la obrera o colonia centro.


Por AFA y RCP
(Variación de una charla entre dos noctámbulos)

ERML: Hoy descubrí que el tiempo no tiene sentimientos, transcurre igual si estás triste o estás contento, es nuestra mente la que lo hace veloz o lo hace lento.
AFA: Ésta es la frase que estábamos esperando desde hace siglos. Sabía que la ibas a repetir. Pero hay otra cosa, el pensamiento que no puede ser lineal, nos coloca constantemente fuera de nuestra realidad, que sí es lineal.
ERML: Ya no reflexiones tanto, si no te vas a quedar encerrado en un ciclo como México, si ves un documental del 88, tu cerebro tendrá la sensación de que eso lo acabas de vivir ayer.
AFA: Creo que es mejor que navegar siempre en el mismo canal, porque ya sabemos que no vamos a poder cambiar nada, si no cambiamos primero nosotros mismos.

Por AFA y ERML.

jueves, julio 26, 2012

A VECES EL MIEDO
es una pared ensangrentada
de un edificio gris con olor a humedad
donde una medialuz amarilla
baja por las escaleras de emergencia
como delirio de un pez espada
que se ancla en el primer piso
allí
el asombro no es mas un alarido
de otras voces que mueren
o se anestecian
bajo las costuras de mi ansiedad.

Por Antonio Flores Schroeder

martes, julio 24, 2012

OPUESTOS 
Hay mujeres que son como navajas: 
te parten en dos 
                                   con una sola mirada 
(mientras el silencio de las horas 
se entierra en el pecho como un olvido). 
 
 Por Antonio Flores Schroeder 

domingo, julio 08, 2012


TE METÍAS EN CADA PROBLEMA:
primero en la calle Benzodiacepina
para huír de las arañas que te perseguían
antes de circular por la avenida Clonazepam
para encontrar tus somnolencias dormidas
hacerte loca en el periférico Modafinil
ausentarte de las garras de Morfeo
y al final
cuando ya nadie iba detrás de ti
solías dormir en la banquete de un bar
y despertabas en la cama de cualquier fantasma.

Por Antonio Flores Schroeder

CAE EL PESO
caen tus calzones hasta las rodillas
la cruz de cristal de una nueva imposición
el sémen lleno de suplicios en los muslos de tu mujer
la perplejidad del futuro en medio de la esperanza
lo estable de todas tus visiones
más de tres sacrificios para tener qué comer
la devoción por Walt Disney
las cosas más divinas
cae todo en tu país
en tu trabajo
en tu casa
en tu familia
cae todo
menos esta puta televisión.

Por Antonio Flores Schroeder


ME GUSTA PERDERTE
en las tardes de verano
porque aquí en medio de la nada
tu figura inmóvil
parece sólo una sombra.

Tanto tiempo sin pretextos
de diálogos ausentes
y el levísimo murmullo
de esta sensación fronteriza
nos hace más livianos
y nadie va a oscuras
en este desierto deshabitado
donde la barbarie relampaguea
antes de la noche entre tus muslos.

El aire caliente nos recuerda
el pretérito de nuestro olvido
moja todas las vocales
desparramadas en tu vientre
y las duras sílabas
se estremecen en los parques
vacíos de sexo
con pizcas de asombro afrodisiaco
a veces con el dolor que se encorva
o en el peor de los casos
enferma a las metáforas
que luego mueren en nuestras manos.

Por Antonio Flores Schroeder

miércoles, julio 04, 2012


ESTA ES LA HORA
del adiós y el tarro vacío
aquí tienes que contar
los sueños inciertos
bajo la luna menguante
besada por tu ausencia.
Todos los silencios de arena
se acumulan disonantes
sin memoria
casi todos enmascarados
con la bruma de las ideas
en el vientre de la verdad.

Crees tanto en el espejo
que a veces eres Clapton
te notas imbatible
tan lleno de encrucijadas
piensas en la alacena
donde guardas tus miedos
y no te queda otra que amarrarte
en este borde del desierto
regresar a casa sin dinero
esperar su ténue voz
abrir la puerta
meterte bajo las sábanas
y pensar que dormirás en sus brazos.

Por Antonio Flores Schroeder



lunes, julio 02, 2012

Los priístas hablar con el motociclista que amenazó a los reporteros.
Priístas senalados por el PAN, por comprar sufragios, frente a la escuela
primaria 5 de mayo, en Mina y Oro.
Los jóvenes con el listado nominal en la colonia Francisco Sarabia. Tocaron
puerta por puerta para presionar a la gente a que salieran a votar.


Priístas compran votos en la calle Rémora y Esturión, en Anapra.


Distrito 02 de Ciudad Juárez

Crónica de un acarreo anunciado





Por Antonio Flores Schroeder
8:30 aeme: Un grupo de priístas reunido en el exterior de una vivienda en el cruce de la calle Rémora y Esturión, recibe a votantes que salen de la casilla 1425, localizada a unos cuantos metros dentro de la escuela primaria federal Ricardo Flores Magón en Anapra.

Algunos de ellos hablan por celular, otros dan órdenes, se mueven de un lado a otro nerviosos por la presencia de los reporteros que rondan el lugar. Según algunos vecinos del sector están comprando votos, aunque un simpatizante del PAN asegura que se les entregan las boletas ya marcadas a favor del PRI.

-¿Qué están haciendo aquí? –se le pregunta a uno de ellos que se niega a dar su nombre.

-Ésta es una ‘casa amiga’.

-¿Casa amiga?

-Pos aquí le damos comida a quien lo necesita, usted sabe, gente que no tiene que comer.

-¿Y quién viene a comer?

-Mucha gente

-¿De dónde?

-De muchas partes, cuando quiera puede regresar para hacer un buen reportaje para que vea todo lo que hemos exigido al gobierno para que nos arreglen la colonia… y todo lo que estamos exigiendo todavía.

10:30 aeme: La diputada federal panista, María Antonieta Pérez llega con un su equipo. Baja de un Jeep acompañado de otro militante azul y se dirige con las personas señaladas. Inicia la discusión. Ellos dicen que no están haciendo nada malo, que sólo están ahí reunidos así porque sí.

10:45 aeme: El diputado estatal priísta, Gerardo Hernández hace acto de presencia. Luego comienzan a llegar los otros medios de comunicación, que videograban el domicilio y toman fotografías. Los demás sujetos desaparecen como por arte de magia.

“La diputada viene a molestar a la familia, eso no se vale, es una familia que sólo está viendo la televisión en el garage, ustedes pueden pasar a ver, si quieren”, dice a los periodistas.

Los dos políticos se enfrentan con acusaciones. La blanquiazul afirma que ya dio aviso a la Policía, a la FEPADE y al Consejero del Distrito 02.

11:30 aeme: El único que acudió al llamado fue el funcionario electoral. Pero sólo fue a la casilla 1425. Dijo que no era la persona indicada para revisar el domicilio o entrevistar a los priístas. No pasó nada. El garage fue cerrado.

11:45 aeme: Un taxi con el número económico ECOO234 y placas 9832ZTN, traslada a dos mujeres a votar a la casilla 1424, ubicada en una secundaria en la calle Coahuila. La acción se repite al menos en dos ocasiones. En la movilización de votantes también participan pequeñas ruteras y Vans, que tras percatarse de la presencia de reporteros en la zona, huyen con rumbo desconocido.

Mientras esto sucede, jóvenes y adultos hacen filas en las casillas contiguas. Cientos de ellos aguardan bajo un sol que comienza a salir luego de un amanecer nublado. Hay mucha participación. Más que hace seis años.

Un señor con la edad a cuestas asegura que una camioneta de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento reparte despensas. Pero no se ve por ninguna parte.

1:30 pe-eme: En la calle Arroyo de las Víboras, de la colonia Francisco Sarabia, jóvenes con listas nominales tocan casa por casa para invitar a votar a los jóvenes que lo pueden hacer por primera vez.

-¿Qué están haciendo?

-Somos de un movimiendo juvenil, estamos avisándole a los jóvenes que votarán por primera vez que salgan ya a votar…

-¿A favor del PRI?

-No

-¿De Obrador?

-Menos

-¿De qué movimiento son?

-No… es que no somos de un movimiento en sí, nos juntamos varios chavos para que los jóvenes voten

-¿Qué son esas hojas?

-Ah, son las listas nominales, aquí vienen quiénes votarán por primera vez… nos la dio un amigo.

En ese momento, su compañero le pide que se vayan. Ambos se ponen nerviosos. Corren por unas de las calles ascendentes de la colonia.

4:30 pe-eme: Un panista en la antigua presidencia, denuncia que un grupo de priístas está comprando votos frente a la casilla localizada en la primaria 5 de Mayo, en el cruce de Mina y Oro.

El lugar es un hervidero de sospechas. Un funcionario del IFE, asegura que se encuentran ahí desde la mañana. Uno de ellos toma fotos a las placas de la camioneta donde se trasladan los reporteros. Hablan por celular y le dicen a alguien que se les está grabando, que son del Periódico NORTE. Tres minutos después, llega un hombre a bordo de una motocicleta en completo estado de intoxicación. Se coloca amenazante junto al reportero gráfico y le dice que esos hombres son parientes de ‘alguien que acaban de ejecutar’.

“¿No traes 20 pesos para ponerme un fierrazo?”, pregunta antes de que el reportero acelere ante lo complicado de la situación.

6:00 pe-eme: Afuera de las casillas de Anapra, algunos dicen que AMLO ya ganó. Pero el conteo de votos de una de las casillas de la 1424, operada por jóvenes que en promedio no rebasan los 25 años, parece sintomático: la ventaja es de tres a uno en favor del priísta.

Cerca de ahí se escuchan disparos. Uno de los representantes de los partidos dice a manera de broma que ya están festejando. Un observador electoral revisa a través de su IPhone las primeras encuestas de salida que indican que el abanderado tricolor a la presidencia de la república, lleva ventaja de diez puntos. Algunos festejan, otros se entristecen y se hacen ilusiones. Que hay que esperar al PREP, dicen en una especie de consolación anticipada. Los del PRI sonríen, se hacen señas, están más contentos que nunca.

lunes, junio 25, 2012


Siete apuntes de un suicida a bordo de un avión


Por Antonio Flores Schroeder


I
Intenté ahorcarte con un Santo Rosario y cuánto dolor encontré: el mar pintado de rojo y esta arena manchada de penas y traiciones.

II
Llevo en mis bolsillos una bomba, un borrador de recuerdos y una soga para colgar todas tus angustias de un árbol.

III
Duelen tus rezos e incógnitas que dejaste debajo de las sábanas, tanto -quizá- que mi sentido crítico ante la vida, se está yendo al diablo.

IV
Me perdí para siempre. Ahora voy a todas partes y a ninguna. Siento (puedo jurarlo) que soy como un fantasma con una pistola en la mano.

V
Tomé del cuello a la letra desmañanada para esconderla debajo de la cama. Luego eché sobre ella cal, arena y cemento. Cada vez era más fría.

VI
Desde niño evadía pasar frente a la letra N. Me asustaban demasiado sus plurales. Era como sentarme en la orilla de este precipio.

VII
Tengo una aguja enterrada en el pecho, una balada anclada en la garganta y un sueño erótico metido entre mis ojos.

lunes, junio 11, 2012

Édgar Rincón, al fondo de verde y negro, lee un poema a bordo de una ruta.

En la ruta de la lectura*

Antonio Flores Schroeder
La publicación Hoja de Ruta de Escritores por Ciudad Juárez alcanzó en ocho meses a más de 14 mil lectores a bordo del transporte público, además de convertirse en el programa más importante de su tipo en el norte de México, de acuerdo a intelectuales reconocidos a nivel nacional e internacional.
A lo largo de este tiempo, poetas y narradores fronterizos lograron lo que parecía algo imposible: poner a leer a todos los pasajeros de una rutera.
Se trata de un cuadernillo que se distribuye quincenal y gratuitamente entre los pasajeros del transporte público y que es leído en voz alta por los autores juarenses; incluye poemas, cuentos y fragmentos de novela, tanto de escritores consagrados como Juan Rulfo y Carlos Fuentes, pasando por los locales con trayectoria, hasta aquellos textos escritos por niños y jóvenes de la localidad.
Édgar Rincón Luna, responsable de este programa de Escritores por Ciudad Juárez, habló con NORTE acerca de lo que representa Hoja de Ruta no sólo para la agrupación cultural, sino para la comunidad en general.
“Hoja de Ruta nace después del 1er Encuentro de Escritores de Ciudad Juárez, en septiembre de 2011. Programamos Yuvia Cháirez, Antonio Flores y yo, unas lecturas en el transporte público, cosa que a mí no me entusiasmaba mucho porque consideraba que algo fallaba. Cuando las llevamos a cabo con la participación de autores locales, nacionales y de España, nos dimos cuenta del error, que consistía en que el pasajero no se quedaba con el material que los escritores leían en los camiones”, dijo Rincón Luna.
Para el poeta juarense, la intención de subirse a leer a una rutera se perdía, porque el pasajero se quedaba únicamente con un vago recuerdo y por eso surgió Hoja de Ruta, que inició su publicación en una hoja de tamaño carta.
“En noviembre de 2011, Hoja de Ruta se transforma debido a que hicimos un llamado a la comunidad para publicar calaveras y fue ahí cuando iniciamos con el cuadernillo, le metimos diseño y trabajamos en la edición”, agregó.
La constancia de Rincón Luna trascendió primero en el interior del país y después en el extranjero. La labor literaria y social de Escritores por Ciudad Juárez, especialmente la que se realiza a través de Hoja de Ruta, ha sido presentada en varios encuentros de escritores del país y tratada por medios de comunicación como Proceso, Siempre!, y La Jornada, entre otros, y en el extranjero, en Estados Unidos, Inglaterra y España.

Lectores en camiones, plurales y emotivos
“Con la experiencia que hemos tenido, no sabemos si nosotros elegimos a la rutera o ellas nos eligieron a nosotros. El camión es un espacio plural, donde se ve un público que es muy difícil reunir en una mesa de lectura tradicional como en un museo o centro cultural. En el transporte público tienes amas de casa, niños, estudiantes, obreros y profesionistas, entonces por eso es muy importante para el escritor, porque está llegando a un público que es imposible de reunir en otro lugar”, manifestó el autor juarense.
De acuerdo con Rincón, Hoja de Ruta está a punto de llegar a las cinco mil publicaciones y hace un cálculo conservador acerca de los lectores a los que se han llegado en ocho meses.
“Estamos cerca de las cinco mil publicaciones, cuatro mil setecientas, para ser exactos. Si hacemos un cálculo conservador de que ese cuadernillo haya sido leído por otras dos personas, estamos hablando de que Hoja de Ruta llegó ya a los 14 mil lectores”, aseguró.
Esta cantidad se dice fácil pero se trata de un esfuerzo colectivo, encabezado por Rincón, que pudiera según algunos poetas mexicanos como Roberto Castillo, tratarse del programa más importante de fomento a la lectura que existe en el norte del país y uno de los mejores que existen en todo el país.
Para tener una noción más clara de esta cifra de lectores, casi se podría llenar el Estadio Olímpico Benito Juárez con quienes han leído Hoja de Ruta.
“No hay manera que alguien nos niegue que se ha llegado a esa cantidad, porque son los cuadernillos que se han repartido y leído en las rutas”, dijo.

Desde risas y llantos, entre los pasajeros 
Este programa de Escritores por Ciudad Juárez se convirtió desde hace tiempo en un importante espacio para la difusión de los artistas fronterizos.
“Hoja de Ruta ayuda mucho a que la obra de los escritores locales se difunda, porque la gente los está leyendo, pero aparte es un acto maravilloso y generoso de nuestra agrupación de compartir con la ciudadanía de forma gratuita lo que tenemos, que son las letras y el amor por la lectura”, expresó.
Pero el proyecto, según Rincón, va mucho más allá de una simple lectura. Se trata de crear un vínculo emotivo entre los autores fronterizos y los pasajeros, y el resultado ha sido sorprendente.
“Para nosotros es muy reconfortante ver que la gente se emociona, llora, ríe y se interesa, porque eso nos enseña que los juarenses son sensibles y eso no se ha perdido. La gente agradece y te dice ‘gracias’ por llevarle textos y hacer sus traslados en ruta menos aburridos. Es importante reconocernos como una ciudad que es sensible y que está interesada por sus escritores. No somos una ciudad de gente violenta, sino de personas que sienten y piensan”, Rincón asegura que si Juárez fuera una ciudad violenta, ni siquiera los dejarían subir a los camiones.

Experiencias
 El programa, como asegura el escritor, es a veces demasiado emotivo y deja marcados para siempre a quienes participan en las lecturas.
“Tuvimos una experiencia muy particular, que es cuando publicamos a Jaqueline Carmona, una niña de 13 años que ganó el segundo lugar en un concurso de relato en escuelas secundarias. A la siguiente vez que vi a la jovencita me dijo que su padre iba a bordo de una de esas ruteras donde se repartió y leyó en voz alta su texto. Su papá se emocionó mucho, fue una casualidad muy interesante y emotiva”.
“Otra fue cuando se repartieron los cuadernillos de Juan Rulfo, con el cuento de Oyes ladrar los perros, un texto que trata sobre un padre y su hijo que era un criminal. Al bajar de la ruta una adolescentes dijo textualmente ‘órale, que suave historia, parece de Juárez’”.
Para Édgar Rincón, lo anterior es muy relevante, porque un cuento que fue escrito hace 50 años está muy presente entre los juarenses, gracias a la situación social por la que atravieza la frontera.
“Otra experiencia muy bonita fue cuando subimos el 10 de mayo, con textos alusivos a la madre; muchos pasajeros lloraron, tal vez porque ya no contaban con su ser querido, entonces son cosas que te impulsan a seguir porque ves que está teniendo un impacto emotivo y positivo entre los pasajeros”, finalizó el autor.

¿Quiere sumarse a este proyecto?
Si usted está interesado en fomentar la lectura entre los pasajeros de las unidades del transporte público juarense, puede participar de manera activa. El espacio está abierto para todos.

Correo electrónico: conri@hotmail.com
Visite la página oficial de la agrupación: www.escritoresporjuarez.ning.com

*Reportaje publicado en el periódico NORTE de Juárez

sábado, junio 02, 2012

 Tres madrugadas (en una)
Por Antonio Flores Schroeder
I
Quiero entrevistarme con Soledad, arriconarla con mis preguntas, creer que el final no existe y ponerla al borde del precipicio. Sólo eso.
II
A veces el silencio me aterra, sobre todo cuando me envuelve y no puedo hacer otra cosa más que pensar que en realidad estoy vivo.
III
Quiero terminar con las comas, encajuelarlas, decirles sus verdades, acusarlas de miedosas y utilizar, aunque fuera una vez, un punto final.
 
 
Entrevista a Paco Ignacio Taibo II

 
‘La historia oficial de El Álamo, es un gran fraude’


Por Antonio Flores Schroeder | (Publicada en Norte de Ciudad Juárez)

El autor mexicano Paco Ignacio Taibo II, conocido en el mundo literario por su personaje Héctor Belascoarán que hizo su aparición triunfal dentro de las letras mexicanas con Días de Combate, publicada en 1976, habló con NORTE acerca de su más reciente obra, El Álamo, una historia no apta para Hollywood, y de algunos temas nacionales como el movimiento estudiantil #YoSoy132 que considera “importantísimo para el futuro de nuestro país”.
Durante la entrevista telefónica, el autor de Ernesto Guevara, también conocido como el Che (1996), una de sus obras más vendidas en éste y otros países, asegura que la cultura norteamericana no sólo ha engañado a través de su historia oficial a sus habitantes, sino a los mexicanos que no conocen en realidad qué sucedió en ese episodio crucial en la Revolución de Texas.
El Álamo pretende abrir la puerta del debate acerca de un hecho que hasta hoy representa únicamente un pie de foto en una historia, que como describe el autor, ha decretado como olvidada en México.
El próximo 6 de junio su libro será presentado en el Museo de la Revolución en la Frontera, a las 19:00 horas. A continuación la charla con el escritor mexicano:

¿Cuál es la importancia de esta obra para la historia en nuestro país?

“Muy importante porque la batalla de El Álamo resulta para los mexicanos un hecho intrascendente, del cual apenas tenemos registro en nuestros libros de historia, pero se convirtió en una parte de la historia norteamericana en donde se considera a El Álamo, un momento clave en la formulación del pensamiento imperial, donde se recuerda a heroicos defensores de El Álamo, etcétera, etcétera, etcétera”.

¿Cómo surge este trabajo de investigación?

“Hace años yo estaba trabajando en Texas, buscando material sobre Pancho Villa, cuando empecé a encontrar material sobre El Álamo y entonces me pregunté: ‘¿qué sé yo de El Álamo?’ Y respondí algo terrible para un mexicano: ‘sé lo único que me ha contado el cine de Hollywood’. Y empecé a estudiar el tema a lo largo de siete años, paralelamente a otros trabajos y el resultado es este libro, es terrible, es un libro terrible porque demuestra que los norteamericanos todo lo que han contado hasta ahora sobre El Álamo es falso. La heroica muerte y la defensa no son tal, era un montón de esclavistas, de especuladores de tierra y la independencia de Texas es un gran fraude. Nos engañaron. La cultura norteamericana, la versión ociosa, ésa es la que nos ha engañado. Por eso en mi libro se dedica una parte a mitos muy extraños y muy absurdos como el de los fantasmas de El Álamo, falsos testigos, la manera como la prensa y el cine contaron la historia, los falsificadores de documentos.

¿También se nos engañó en México a través de la historia oficial?

“En México es tantito peor. El Ejército y los generales santanistas nos deberían de dar vergüenza. Por eso digo que resulta un libro verdaderamente terrible, porque al reflejar lo que sucedió en El Álamo se abre un telón que devela la realidad. Se trata de una investigación muy seria a la que dediqué mucho tiempo, en la que revisé centenares de fuentes, más del millar de fuentes históricas para documentar este libro que se llama El Álamo, una historia no apta para Hollywood”.

¿Cuál es la diferencia entre El Álamo, una historia no apta para Hollywood, y tus obras anteriores, que suman más de cincuenta títulos publicados entre los que figuran novelas, ensayos, cuentos y hasta de cómics?

“La diferencia es que aquí cuento la historia de una tragedia para México y la historia de un mito fraudulento. En mis otras obras he tenido personajes más cercanos a mi manera de ser, vivir y entender, con personajes centrales en la historia como Pancho Villa o los trabajos que he hecho sobre juarismo. Aquí como se dice, no hay a quién irle”.

No sólo eres un escritor muy prolífico, también se te conoce en el medio intelectual mexicano como un activista muy cercano a los jóvenes. ¿Cuál es tu percepción acerca del actual movimiento juvenil #YoSoy132?

“Tengo la mayor de las simpatías con este movimiento. Me siento plenamente identificado y solidario con sus demandas, tanto con su negativa a aceptar una nueva imposición priísta, como por su lucha por democratizar los medios. Me parece un movimiento repleto de salud social”.

¿Encuentras una similitud al movimiento estudiantil del 68?

“Sí. En el 68 luchábamos contra el autoritarismo, ahora también se lucha contra el autoritarismo, con nuevas formas de hacerse presente. El país ha cambiado, sin duda ha avanzado, pero el espíritu sigue siendo el mismo. Los viejos activistas del 68 que nos reunimos en estos días con estudiantes del 132, nos sentimos plenamente solidarios con ellos”.

Finalmente, ¿hacia dónde crees que se encamina este movimiento?
“Va sin duda junto con el resto del país en la búsqueda de una democratización. Ha llegado la hora de democratizar a este país. Un nuevo tiempo está por comenzar”.

domingo, mayo 27, 2012


Entrevista / Daniel Espartaco Sánchez

Entre lo satírico y real*

Antonio Flores Schroeder | NorteDigital
Daniel Espartaco Sánchez camina y recorre las calles de la Ciudad de México. Dice tomar el mejor café cortado de todo el mundo. No sólo es uno de los narradores más importantes de Chihuahua, también ha llevado su hábito por la lectura al extremo y su producción literaria, es considerada por reconocidos críticos, como una de las mejores a nivel nacional.
Es autor de tres libros publicados y uno más que saldrá de la imprenta en septiembre. Entrevistado por NORTE, el escritor habla además de sus obras, de la llamada narcoliteratura, la importancia de los movimientos culturales en zonas de conflicto, el futuro de las letras nacionales y hasta de las banquetas que tiene Chihuahua.
A continuación, se presenta la charla con Daniel Espartaco Sánchez:

Daniel, tu nueva obra Gasolina aborda la vida de los escritores jóvenes que no tienen nada que ver con la idea convencional que la sociedad guarda acerca de un autor. Un libro satírico donde hay persecuciones en lancha a toda velocidad y peleas en cantinas, entre otras situaciones que pudieran parecer a simple vista, extrañas y fuera de lugar. ¿Cuál es tu verdadera propuesta con Gasolina?

“Gasolina es un relato satírico en la tradición de Gogol y Búlgakov, y más acá, de Jorge Ibargüengoitia. En el relato satírico todo puede ocurrir. Es también una historia en el género de aventuras, y de romance. Hace algunos años se publicó un fragmento en la revista Hermano Cerdo de la que por entonces yo era coeditor. La idea era hacer una historia en donde hubiera una persecución en lanchas de velocidad porque era una especie de broma local entre Mauricio Salvador, el editor de Hermano Cerdo, y yo. Cada vez que alguien hablaba de, por ejemplo, la nueva novela de Carlos Fuentes, nosotros, jóvenes veinteañeros, e imberbes, decíamos: “¿Y tiene persecuciones en lancha? ¿No? Entonces no me interesa”. Era una manera de decir que despreciábamos esa actitud solemne tan presente siempre en la literatura nacional. La otra idea era que casi todos los buenos escritores han sido becarios de FONCA, pero nadie escribe sobre eso. La sátira también es un gran vehículo para hacer crítica social y de costumbres, y bueno, aunque pasan cosas inverosímiles, como ya lo has visto, es un relato muy realista en cuanto a las actitudes de los jóvenes que pretenden escribir y se sienten tocados por los dioses”.

Tocas también con bastante ironía el tema de la crítica entre los autores dentro de los talleres literarios, de hecho uno de los personajes de tu novela fallece después de un juicio hecho a su obra. ¿Es un reflejo de lo que está ocurriendo con los escritores jóvenes en México?

“Romualda Velásquez (spolier alert) muere de una condición hereditaria en el corazón, aunque la crítica feroz de Mario Gratín es el detonante. En parte me burlo de esta actitud caníbal de ciertos asistentes a los talleres de literatura a la hora de criticar a los demás, que no es más que una demostración de poder. El crítico feroz de taller (y yo lo he sido, me burlo de mí mismo) no es mucho mejor que un gorila cuidando su territorio. Hay un montón de actitudes que superioridad que uno tiene a los veinte años. Me gustaría volver en el tiempo y decírmelo. Respecto a la pregunta, no creo que sea una actitud generacional no aguantar las criticas. A lo largo de la historia los escritores siempre han sido malos para soportar las críticas, es parte del encanto.¿Qué haría uno sin las malas críticas? La vida del escritor no tendría sabor”.

El año pasado tu obra Cosmonauta publicada por el Fondo Editorial de Tierra Adentro, fue catalogada por la revista Nexos como uno de los libros de mejor ficción editados en México. ¿No pesan demasiado ese tipo de calificativos para un escritor al momento de trabajar con la creación de una nueva obra?

“Hubo un momento en el que dudé de publicar Gasolina porque pensé que se esperaba de mí escribir sobre ciertos temas y con mucha seriedad. Pero luego pensé que Gasolina era otra faceta mía, la humorística, que valía la pena compartir, y así evitar encasillarme. Por otro lado el escritor joven es muy narcisista, uno cree que hay un lector allá afuera que espera algo de uno cuando la verdad es que nadie espera nada de los escritores, es tan poca la gente que lee. A nadie le interesa qué pueda escribir un escritor. La crítica de Nexos, y otras, me han hecho ver otra cosa. Cuando escribí Cosmonauta trabajé mucho en los textos, aunque es un libro delgado lo corregí miles de veces y siempre como pensando que no valía la pena, es decir, que nadie iba apreciarlo. Uno corrige durante horas y horas una historia que un lector inteligente va a leer en 10 minutos. Lo hice porque a uno lo educan con eso de que hay que hacer las cosas bien, lo hice para mí mismo. Las críticas de Nexos y las otras me hicieron ver que hay lectores que sí pueden apreciar todo el trabajo detrás de un libro, y esa es para mí la mayor satisfacción de todas. Me anima a seguir trabajando de la misma manera”.

¿Cuáles son las diferencias más notables de Gasolina y tus dos anteriores producciones, El error del Milenio y Cosmonauta?

“El error del Milenio y Cosmonauta pretenden ser libros serios en donde abordo temas personales, de corte existencial. El error del milenio es mi error del milenio, no debí publicarlo, yo era muy joven y no tenía un mentor, alguien que me enseñará cómo escribir. Soy medio autodidacta. Cosmonauta es un libro escrito como un libro de poesía. Cada pieza tiene su ritmo, me costó casi un año escribirlo, aunque es corto, mucho material se quedó afuera o fue descartado y tal vez lo use luego. Gasolina fue escrito en dos sentadas, el epílogo lo escribí cinco años después. Y bueno, como ya dije, es satírico, no tengo ninguna intención literaria con Gasolina, es un entertainment, como decía Graham Green de sus novelas de espionaje”.

Daniel, eres un escritor chihuahuense. Tu estado vive una guerra entre los grupos del crimen organizado desde hace más de cuatro años.¿Cómo le haz hecho para no caer en ese lugar común, llamado a veces narcoliteratura?

“Una vez vi The Wire, una serie de televisión sobre el tráfico de drogas en la ciudad de Baltimore. Se considera una de las mejores series de televisión de todos los tiempos, es tan interesante, está llena de personajes complejísimos y logra hacer lo que la literatura hacía tradicionalmente: mostrar un universo propio y complejo; y además tiene crítica social. Al ver The Wire decidí que no me iba a meter con un tema que yo era incapaz de tratar con profundidad porque nunca he sido narco, ni me interesan los narcos. Así fue como comprendí que un sólo capítulo de The Wire es mejor que toda la narcoliteratura que ha producido México en los últimos años. ¿Por qué? Porque los escritores mexicanos son superficiales, los guionistas de The Wire no. Comprendí que una narconovela para ser buena tendría que tener la extensión de guerra y paz y mostrar lo intrincado de las relaciones del narcotráfico con el poder, y qué repercusión tendría ésta en los personajes. Los escritores de narcoliteratura escriben sobre capos y eso ya lo hacen mejor los narcorridos. Además me parece oportunista dejarse llevar por las modas. La literatura que no ha nacido aún es aquella de la vida cotidiana durante el sexenio de Calderón, la que debería de contar cómo se vivía bajo el terror, el miedo, cuál era el estado general del alma de las personas que, al meterse a la cama , escuchaban disparos durante toda la noche; que al transitar al trabajo vieron innumerables veces los cercos policiacos y sabían que alguien acababa de ser ejecutado ahí. Volviendo a la pregunta, yo sí puedo escribir lo que es vivir con miedo en una ciudad sitiada por la guerra, pero no me interesa escribir sobre sicarios, tal vez por mi formación, a mí me gusta escribir sobre lo que conozco y la gente que conozco, el hombre de a pie, y de eso se trata Autos usados, la novela que está por salir en septiembre, en Random House Mondadori. Ahí toco el tema del narco porque es inevitable, sobre todo cuando creciste en Chihuahua. Todo mundo tiene un amigo que fue narco, o el amigo de un amigo, como todo mundo tiene un primo en Denver. Pero yo no escribo narcoliteratura, escribo sobre el hombre de a pie, y tampoco leo narcoliteratura, no me gusta leer lo que está de moda”.

Hay varios movimientos culturales impulsados por poetas y narradores en sus lugares de origen, Tijuana, Ciudad Juárez, en Nuevo Laredo, que tienen como finalidad rescatar los espacios públicos perdidos en esta guerra, ¿crees que los artistas deben de comprometerse más con el activismo cultural y con lo que actualmente sucede en nuestro país?

“Lamentablemente tuvimos que esperar hasta el estallido de la violencia para comenzar a conscientizarnos de nuevo. Sí, creo que los artistas y escritores debemos de comprometernos más. Cada quien debe de encontrar la manera de ayudar, de denunciar, y eso que vivimos en una época peligrosa. Es decir, están matando a los disidentes, los están amenazando, los meten a la cárcel, como si estuviéramos bajo una dictadura. Hay una guerra sucia del Estado-Crimen organizado en contra de aquellos que levantan la voz. Hay más desaparecidos con Calderón y los gobiernos priístas locales que durante los años setenta, cuando la guerra fría. La culpa no es sólo de Calderón, es culpa del PAN-PRI, y esto no va a cambiar si llega Peña Nieto, por qué él es parte del problema, no la solución”.

Emigraste de Chihuahua hacia el Distrito Federal. ¿Cómo te ha forjado la capital como escritor?, ¿cuál es la diferencia para un autor ‘provinciano’ escribir en su lugar de origen o hacerlo en una ciudad donde se concentra mucho talento literario?, ¿qué tan difícil es?

“La Ciudad de México es un rancho gigantesco, con los mismos vicios que hay en ‘la provincia’ como tú dices. Pero bueno, somos tantos que las cosas son más relajadas. Está el mito de que los que vivimos en el D.F. estamos aquí por los contactos, y por estar cerca de las editoriales. Yo no veo a nadie, no me junto con escritores. Las editoriales me han rechazado muchas veces y he seguido mandando. Podría mandar manuscritos desde Chihuahua. Mi rutina es que después de escribir salgo a caminar una hora y me siento en un café donde sirven el mejor cortado de todo el mundo, leo un rato. En Chihuahua no se puede caminar, no hay banquetas. Caminar es bueno para la escritura porque uno puede pensar. Hace un rato pasé por un librería y compré Peterburgo de Andréi Biely y Los huevos fatales de Búlgakov, una novela satírica, en Chihuahua esto jamás hubiera ocurrido. Esta rutina no la podría tener ahí. Y bueno, vivir en el D.F. siempre es muy difícil, sobre todo para alguien como yo considerado emergente, pero ya va tirando. Respecto a escribir en Chihuahua, creo que no es imposible. Pero si vives en Chihuahua y escribes sobre Chihuahua se requiere de gran capacidad crítica para distinguir el material que vale la pena escribir. No puedes distinguirlo porque estás inmerso en él: tú mismo eres el material. Cuando uno escribe desde fuera sobre Chihuahua, como yo, la distancia te permite saber qué es lo que vale la pena mostrar de Chihuahua al mundo, que no son ni los burritos, ni la carne asada. Cuando uno está en Chihuahua se corre el riesgo de escribir con estereotipos sobre lo que es ser chihuahuense, ser superficial. Y para colmo de males, están las grillas culturosas locales provocadas por gente ociosa que no tienen ningún talento. Gente abyecta. Para escribir en Chihuahua la regla número uno sería no juntarse con esas personas. Cada vez que tocas a un grillo culturoso, algo de tu alma muere”.

¿Hacia dónde crees que se dirige la literatura nacional? Ves en los nuevos autores mexicanos posibilidades reales de que puedan trascender en la literatura internacional? 

“Creo que las letras mexicanas están resurgiendo. Hay una serie de escritores jóvenes entre los treinta y cuarenta años que están en activo. Noto entre mi cogeneracionales una actitud profesional que las generación anteriores no tenían. Tenemos escritores que están publicando cosas muy interesantes, algunos de ellos del norte, muchos de ellos rehuyen los temas de moda. Estoy hablando de Antonio Ramos, José Mariano Leyva, Luis Jorge Boone, Julian Herbert, Antonio Ortuño, David Miklos, muchos más que se me escapan.

Gasolina fue recién editada por el sello independiente Nitro / Press. ¿Dónde se puede comprarla? 

“En Ciudad Juárez se puede conseguir en El Sótano. En todas las librerías El sótano del país, Gandhi, Gonvill, las librerías El péndulo”.

Después de Cosmonauta y Gasolina, tienes una nueva obra, Autos Usados, que se va a publicar en septiembre, cuéntanos un poco de esta novela. 

“Autos usados es el aterrizaje del cosmonauta en la realidad del país. El personaje es Elías, un alter ego de Ilich (que es el patronímico de Ilia, Elías en ruso), mi alter ego en Cosmonauta, y trata sobre lo que significa crecer en una ciudad del norte durante los años noventa. Es una novela sobre el mal, ese que está latente y muchas veces desatendemos. En este caso, el estallido de la violencia en Chihuahua es un problema cuyo germen apareció en los años noventa y no quisimos verlo y seguimos sin querer verlo: los feminicidios, la guerra interna en el Cártel de Juárez, el modelo maquilador (aún más viejo), la apertura de mercados, la falta de educación y de cultura, el aumento de la riqueza y de la desigualdad marginó a miles de personas que no encontraron otro camino que el crimen para acceder a la riqueza que tenían antes sus ojos. Estos individuos no tuvieron ningún tipo de guía, ninguna educación, y la culpa de esto es por supuesto del Estado, y de la sociedad que se negó a verlo. No nos importaron ni los feminicidos, la guerra en Chiapas, ni nada, y a cada puerco le llega su San Martín. No teníamos consciencia de nada. Yo formo parte de una generación que creció sin ningún tipo de expectativas. Una generación lisiada espiritualmente, sin Dios, sin idea del futuro, sin consciencia social. Las generaciones que precedieron a esta vinieron todavía con menos expectativas. Lo que a mí me salvó fueron los libros, de alguna manera. De eso trata Autos usados”.

*Entrevista publicada el 27 de mayo de 2011, en el periódico Norte de Ciudad Juárez