lunes, febrero 28, 2011


Cinco relatos hiperbreves en la cocina de este blog
(Edición 1)


I
Oriana sabía muy bien lo que La Tibi cocinaba. Los dedos de su padre en mole dulce, sabían mejor que los de mamá en molotes de pollo.

II
El Moche desajustó nuestra realidad mientras cocinaba los espárragos con salmón; el reflejo del ajo en el salero era sólo un dinosaurio.

III
Las piernas torneadas de la canela humedecida por la lengua de gato, eran menos amargas con chocolate abuelita.

IV
La muerte en Juárez se cocina con restos de niños y mujeres; la pimienta la ponen los gobernantes y la apatía todos los demás.

V
Preferiste salvar al cabrito del asado que darle esperanza a aquellos pollos que olían la muerte de su madre rellena de trufas.

Por Antonio Flores Schroeder