martes, julio 13, 2010

Análisis por Antonio Flores Schroeder Las herencias de Ferriz | Columnas | nortedigital.mx

Las herencias de Ferriz

Por Antonio Flores Schroeder

El tiempo para el alcalde José Reyes Ferriz se consume poco a poco como un reloj de arena. Su falta de cumplimiento a las promesas que hizo durante su campaña que lo llevó a la presidencia municipal en el 2007, son evidentes e inocultables.

La depuración de la Policía Municipal y el proyecto del transporte semimasivo fueron dos de los engaños que más han dolido a los juarenses.

Hoy a casi tres meses de que concluya su trienio, aún flotan como castillos en el aire muchas de sus propuestas, que difícilmente podrían enumerarse en este espacio.

Sólo para refrescar un poco la memoria, habría que regresar al mes de julio de 2007, después de su triunfo ante el candidato panista, Sergio Pedro Holguín.

Dentro de mi primer año de gobierno, dijo, contemplo la construcción de un nuevo Cereso de mínima seguridad y que sea productivo y que no represente un costo su operación. También aseguró que en materia de prevención convertiría a la Policía Municipal en un ente eficiente que se encargaría de asumir "el proceso intermedio que hay entre la detención de un delincuente y su consignación a la esfera estatal".

Alucinante y desmedido en sus compromisos, Reyes Ferriz dijo que para eso se crearía una área responsable de integrar los expedientes de los arrestados para que se iniciara un proceso sólido.

Se atrevió a decir, inclusive, que pediría a la UACJ la elaboración de un programa de capacitación de alrededor de cien abogados a quienes contrataría temporalmente para arrancar el proyecto.

Luego de sentarse en la silla de la Presidencia Municipal y después del inicio de la disputa por la plaza por parte de los grupos del crimen organizado, se le revolvieron, como dicen, las ideas en la cabeza.

Anunció la depuración de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal. Se gastaron millones y millones de pesos para hacer creer a los juarenses que al final de su gobierno se contaría con una mejor policía. Y no fue cierto.

Al contrario, el gobierno de Reyes Ferriz dejará una papa caliente a la próxima administración. Faltan muchas patrullas, armamento y de los tres mil agentes que se aseguraba pertenecían a la corporación, no son ni la mitad.

Por otro lado, en cuanto al transporte, las cosas están igual o peor que cuando Ferriz tomó el poder. Sólo que ahora parece que algunos funcionarios, incluyéndose él por supuesto, se llenaron las bolsas con recursos de los contribuyentes.

El 3 de junio de 2007, un mes antes de la elección, el entonces candidato de la Alianza por Chihuahua se comprometió a que cinco de las siete líneas que requería la implementación del sistema de transporte semimasivo funcionarían de uno a tres años.

"Juárez contará con uno de los mejores servicios de transporte, para lo cual implementaremos el sistema de transporte semimasivo que ya funciona con éxito en Brasil, Colombia, Perú, León y en el Distrito Federal", indicó Ferriz. Puras mentiras.

Las siguientes administraciones estatal y municipal seguramente se sorprenderán cuando una vez en el poder se den cuenta de la magnitud de los problemas que existen en la Policía Municipal y en el fallido proyecto del transporte semimasivo.

Es totalmente repugnante e injusto para los juarenses que se les haya mentido de esa manera. Lo más grave del asunto es que ahora tres funcionarios municipales de primer nivel que de alguna manera tuvieron que ver con la compra de los 50 camiones Mercedes Benz, cuenten con un amparo bajo el brazo ante el temor de ser arrestados.

Nos referimos al tesorero municipal Alfredo Urías; el oficial mayor Jorge Ernesto García y el director de Evaluación y Planeación, Luis Manuel Aguirre quien cuenta con licencia pues contendió en la planilla de los miembros del Ayuntamiento, ganadora de las reciente elecciones.

De lo que ha salido a la luz pública hasta ahora, nos encontramos con que de la compra de los 50 camiones, con un costo de 117 millones de pesos, no se sabe en qué se utilizaron 34 millones. ¿En dónde están? ¿Qué hicieron con ellos? Nadie sabe.

Hasta hoy el Municipio mantiene escondidas las facturas del pago de las unidades y las bases de la licitación del contrato de compra, lo que evidencia, que hay "gato encerrado".

El colmo de los colmos

El afamado "año de Hidalgo" está en todo su apogeo. Ahora resulta que sin la autorización del Cabildo, el gobierno de Reyes Ferriz puso en venta cincuenta grandes terrenos localizados en distintas partes, en un intento por ingresar a las arcas más de 60 millones de pesos.

Sin embargo para poder venderlos el alcalde tiene que contar con las dos terceras partes del Cabildo, lo que obligaría a los ediles tricolores sumar dos votos de regidores panistas, lo cual se ve ampliamente difícil.

Lo que en realidad buscan los funcionarios cercanos a Reyes Ferriz es llevarse más dinero a sus bolsillos y tapar hoyos financieros, como la diferencia encontrada de 34 millones en el asunto de la compra de los 50 camiones, encontrada por la fracción blanquiazul en el Cabildo. Es un robo en despoblado. Así de sencillo.

No hay comentarios.: