El tren de las once
AFS
Oriana se fue enrabiada y sin luz
en el tren de las once pe-eme.
Olvidó llevarse los cuentos, sus mentiras
y el sexo de verano-invierno.
Sin darse cuenta me dejó sus manos
como unas tijeras, sin filo y oxidadas,
listas para resucitar al cadáver de arena.
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