martes, junio 06, 2006

Semblanza

Destacó Henry Miller por sus novelas
llenas de erotismo y sexualidad

-Cumple este 7 de junio 26 años de haber fallecido

México.-(Notimex).- Autor de novelas eróticas que desencadenaron grandes polémicas y censuras, pero que sirvieron para que el sexo se tratara en la literatura con mayor naturalidad, el escritor estadounidense Henry Miller murió el 7 de junio de 1980, en Pacific Palisades, California.
Nació en Nueva York, Estados Unidos, el 26 de diciembre de 1891, donde desempeñó distintos trabajos y asistió al City College durante un breve lapso, antes de marcharse a París, en 1930, huyendo de la crisis económica en su país.
En la capital francesa, en la que residió durante 10 años, llevó una vida bohemia, rodeado de personajes como Anais Nin, Gilberte Brassai y Alfred Perlés, y en la que se empapó de diferentes corrientes literarias, entre ellas el surrealismo.
Estando en Francia, escribió sus primeras y más célebres novelas eróticas de carácter autobiográfico: "Trópico de Cáncer" (1934), "Primavera negra" (1936) y "Trópico de Capricornio" (1939).
Pasó un año en Grecia como invitado de Lawrence Durrell y a su regreso a Estados Unidos, en 1940, se instaló en Big Sur, California, donde rememoró su estancia helénica en "El Coloso de Marussi" (1941), obra presentada como guía de Grecia, lugar donde es posible recuperar la divinidad del ser humano.
También publicó "La pesadilla del aire acondicionado" (1945-1947); la trilogía "La crucifixión rosada", conformada por las obras "Sexus" (1949), "Plexus" (1953) y "Nexus" (1960); además de "Big Sur" y "Las naranjas del Bosco" (1957), así como el estudio literario "El mundo de D.H. Lawrence" (1980).
Por su vida y obra se convirtió en uno de los máximos defensores de la libertad, tanto individual como literaria; su búsqueda de la "salvación" por medio de experiencias intensas influyó enormemente en las ideas de la llamada "Generación Beat".
Sus textos, ausentes de una estructura convencional y el uso de una narración lineal, se vinculan a la exposición introspectiva desde un universo esencialmente hombruno, con tendencia a la exposición erótica y el proceder nihilista modelado con un cierto sentido lírico de la prosa.
Los "trópicos" están consideradas sus mejores novelas, por su prosa fluida, en la que funde obscenidad y espiritualismo, y salta con gran naturalidad del expresionismo más realista a lo divino y simbólico.
Su obra ha sufrido los ataques de la crítica feminista debido a su retrato de "la potencia masculina", frente a lo que él consideró un masoquismo femenino.
Henry Miller comentaba que había un tema relacionado con la lectura de libros que valía la pena desarrollar, pues implica un hábito que es muy generalizado y sobre el cual, muy poco se ha escrito: la literatura en el retrete.
"Siendo joven, en busca de un lugar seguro donde devorar los clásicos prohibidos, a veces acudía a refugiarme en el cuarto de retrete", solía comentar a menudo el escritor a sus amigos.
Con el paso de los años, sus costumbres se fueron modificando, prefería lugares de paz y quietud para saciar su hambre de lectura, por lo que se marchaba por largas temporadas al bosque, junto a los arroyos.
"Yo fui trabajador hasta los 33 años, periodo en el que realicé la mayor parte de mis lecturas. Invariablemente leía en condiciones difíciles...leí los libros más pesados de pie, apretujado por los cuatro costados durante mis traslados en el ómnibus", comentaba.
Miller recordaba sus largas horas de trabajo hasta muy avanzada la noche, por lo general sin almorzar, no porque quisiera leer durante la hora del almuerzo, sino porque no tenía dinero para comer.
De cuando en cuando pasaba la noche en la biblioteca pública, donde, en sus propias palabras, ocupaba un palco en el paraíso.
"A menudo, cuando abandonaba la biblioteca, decía para mis adentros, ¿por qué no vienes más a menudo?, el motivo por el que no lo hacía, por supuesto, era porque la vida se interponía en el camino", afirmaba.
Tras una vida llena de literatura, viajes y mujeres, entre ellas la bailarina June Mansfield Smith, la cantante japonesa Hiroko Tokuda y la actriz Brenda Venus, Henry Miller murió a los 88 años de edad, el 7 de junio de 1980, a causa de problemas circulatorios.

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