martes, agosto 23, 2005

"De lo sublime a lo ridículo
no hay más que un paso."
Napoleón Bonaparte


Antonio Flores Schroeder
Existen aquellos que se quieren hacer notar mediante una valentía mal enfocada. Luego están aquellos personajes (los desinformados) que se toman la vida muy en serio y utilizan las horas de su vida para refutar lo irrefutable, las cosas curiosas de la vida, la risa y el relajo.
Como dijera Nuria Espert (muchos años antes de la supuesta verdad), desde luego están los que sobreviven provocando tristeza al escucharlos o al enterarse de sus letras, los que no escuchan ni la voz de su corazón. Estos navegantes sordo-mudos que lo enfrentan todo sin antes reflexionar, esperan diálogo de parte de los muertos, lo cual aparentemente lo hacer para salir de ultratumba. Hablan de perros por la experiencia y piensan en animales cada vez que la noche llega.
Hace mucho Baboriny dijo que este tipo de seres no agradecen la mano tendida porque no son libres, están aprehendidos por sus egos.
Espero -esperamos- que el detractor innombrable sea capaz de aprender la lección. A nadie le gusta matar el tiempo con quienes no saben luchar contra sus propios demonios, mis demonios.

sábado, agosto 20, 2005

Estimado Ambla,

Desde hace varios días, las columnas del parque junto
a la iglesia aparecen atadas con hilo y con poesías.
A muchos ciudadanos les llamó la atención el aspecto
que presentaba el parque junto a la iglesia de la
Asunción.
Las 23 columnas que allí se ubican aparecieron atadas
con hilo y con una poesía sobre «El miedo» pegada, que
también se pudo ver en otros puntos.

Ten más cuidado, la gente se está dando cuenta...

Paraguay, junio de 1997

------------------------

Baboriny,


Temo decirte que la gente ya se dio cuenta.
Anoche vino Jacinta y me amenazó pistola
en mano. Tuve que explicarle la razón
de los demás pilares que están en el sótano
de la iglesia. Después de enterarse se partió la
cabeza de un balazo. Está enterrada en
casa de El Punto.
En Ciudad Juárez no ha llovido desde
hace cuatro meses. Los campesinos
están furiosos y quieren ir a Asunción
para rescatar de las columnas los poemas de Oriana.


Nos vemos en Barrio Quitéria, donde están la otra verdad.


Ambla Sa Sambla
Ciudad Juárez, agosto 1997.