martes, agosto 23, 2005

"De lo sublime a lo ridículo
no hay más que un paso."
Napoleón Bonaparte


Antonio Flores Schroeder
Existen aquellos que se quieren hacer notar mediante una valentía mal enfocada. Luego están aquellos personajes (los desinformados) que se toman la vida muy en serio y utilizan las horas de su vida para refutar lo irrefutable, las cosas curiosas de la vida, la risa y el relajo.
Como dijera Nuria Espert (muchos años antes de la supuesta verdad), desde luego están los que sobreviven provocando tristeza al escucharlos o al enterarse de sus letras, los que no escuchan ni la voz de su corazón. Estos navegantes sordo-mudos que lo enfrentan todo sin antes reflexionar, esperan diálogo de parte de los muertos, lo cual aparentemente lo hacer para salir de ultratumba. Hablan de perros por la experiencia y piensan en animales cada vez que la noche llega.
Hace mucho Baboriny dijo que este tipo de seres no agradecen la mano tendida porque no son libres, están aprehendidos por sus egos.
Espero -esperamos- que el detractor innombrable sea capaz de aprender la lección. A nadie le gusta matar el tiempo con quienes no saben luchar contra sus propios demonios, mis demonios.

No hay comentarios.: