domingo, septiembre 19, 2004

Para aquellos que quieren hacerse ricos sin trabajar


Antonio Flores Schroeder
A veces es curioso lo que un cibernauta puede encontrar en la red de internet. Desde pases gratuitos para no entrevistarse con San Pedro y llegar directamente a la oficina de primer mundo de aquel que llamamos Dios, hasta fraudes contra el Seguro Social, como los que ha realizado un rojizo rotativo de San Lorenzo de mínima circulación, en la ciudad del burrito y la violencia.
Pues bien, existe una página que vende un "Detector direccional", capaz de localizar, según sus vendedores, un depósito metálico a 4 kilómetros de distancia y a 28 metros de profundidad.
Sí, la oferta es ridícula.
Según lo difundido por Latincom, el dispositivo puede encontrar también una moneda de oro a una distancia de más de 200 metros, enterrada a 1 metro de produndidad.
Una persona acudió a un taller de Latincom con el famoso detector y los resultados que difunde la agencia de información es la siguiente:
"El “detector” que vimos se compone de un cuadro de aproximadamente 25 x 30 cm en madera barnizada, tiene una brújula de plástico al frente, un seudo medidor, algunos reglajes y en la parte posterior una especie bulbo… el conjunto parece una máquina de Julio Verne de principios del siglo. Pudimos verificar con nuestro amable visitante que este material de detección no sirve absolutamente para nada. Fuimos por segunda vez con este tipo de aparato a nuestro terreno de prueba en donde enterramos a solamente 20 cm de profundidad 5 centenarios (gordas monedas de oro mexicanos) más 20 monedas de plata de buen tamaño. Arreglamos el aparato en su posición óptima según el manual del constructor y tratamos de detectar este depósito de metales nobles. Resultado: En ningún momento dado, ni a cualquier distancia y en cualquier ángulo pudimos detectar algo aunque estuviésemos encima del blanco. Les recordamos que cualquier tipo de “detector direccional” no tiene ningún fundamente electrónico o físico que sea conocido o demostrable. Es material radiestesista disfrazado para darle una apariencia de material electrónico poderoso. Mejor de comprar un metro de cuerda y colocar al final un plomo para así obtener un péndulo y no le costará tres mil dólares!"

Sí, es una estafa, aunque esto es sólo una muestra de los grandes fraudes que se pueden llevar a cabo a través de internet.
Si alguien quiere visualizar lo anterior incluyo la dirección:


http://www.deepers-detector.com

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