sábado, septiembre 25, 2004

Diálogo enfermo

Antonio Flores Schroeder

No se quiere quedar.
-Yo, si no sales conmigo de aquí, me largo en camión, yes ¿he?-
(Hasta pocha salió). A veces la cama es un buen motivo para otras cosas, como dormir, sobre todo cuando los párrafos se caen con noticias venidas a menos desde esas otras ciudades.
-Como desestresa escribir. Cuando me decía el psicólogo... Ya ves que uno llega a una etapa. Si uno piensa que está loca, pues a la chingada-
Ríe. Suelta la burla, el grito. Y yo sigo sin dormir. Sigue platicando, entre sueños.
-Neta-, dice y continúa:
-¿A dónde vamos?. Lagarto cuernudo. Yo si me baño, pero es otro rollo. Pinche agua de Nogales no sirve pa nada. Yo voy a cobrar derechos de autor, por fumar. ¡Quítame los cigarros!, me voy a morir, no sé si estamos ebrios-
Un silencio. Los perros ladran. Se quejan.
-¿Ya te chingaste los cigarros?. Para eso estás bueno, pero que nadie te agarre los tuyos-. Su voz un regaño.
No deja de hablar. Enciende un cigarro, es un Benson & Hedges 100’s Ultra Light (esos no hacen daño, creo).
-Se acabó el gas-.
-¿Y cómo vamos a cocinar?-.
-No, pendejo, el gas del encedor-, arremetió.
-Me estaba diciendo Lupita de las fresas. Compró 70 dólares de esas chingaderas...-
Yo ya estaba dormido.

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