jueves, agosto 12, 2004

Entre Dios, la espada y la pared


" La miseria religiosa es, por un lado, la expresión de miseria real, por otro, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida,...es el opio del pueblo " Carlos Marx


Por Antonio Flores Schroeder
Es curioso como los humanos nos acercamos a las religiones, algunas de ellas muy extrañas, otras no tanto. Los últimos datos que tiene la secretaría de Gobernación, son que existen actualmente en este país, 6 mil 247.
Las causas de este crecimiento podrían ser varias, entre las que destacan por un lado, que de las iglesias sus dirigentes o apóstoles ciegos de Dios suelen beneficiarse lo suficiente como para vivir tranquilos amparados en una túnica, y por otra parte, que los seres humanos sienten una necesidad de formar parte de un grupo pequeño, que pueda darle sentido de pertenecia, según dicen los sociólogos.
Los nombres de estas religiones son rimbombantes y hasta asustan: Fuente de Vida ID, en Veracruz y Ministerios Sol de Justicia Malaquías 4:2, la cual se encuentra en Juárez, la ciudad del crimen.
Para tener una idea del poder de las instituciones religiosas, que son una especie de 'segundo poder', existen en el país, 11 mil 875 inmuebles qe están en vías de registro como patrimonio de asociaciones religiosas.
Según una publicación de Reforma, Veracruz es el que tiene más de estos inmuebles: 1068.
En un ejemplo de lo que los mexicanos hemos caído, les plático algo de la Iglesia de la "Luz del Mundo".
Está a punto de festejar la Santa Cena el próximo sábado. Para esto, una chamacona de 14 años, acaba de ser bautizada junto a otros sujetos, para poder disfrutar del manjar.
Los vatos de esa iglesia consideran que el "enviado de Dios" en la tierra es un chamacón de nombre Samuel Joaquín Flores.
Y así, si le damos una vuelta a este país, encontraremos muchas otras locuras de este tipo.
El hombre posiblemente comete un gran error al considerar que la búsqueda de dios es en cierto modo, el sentido que necesita para su vida, para reinvertarse cada mañana. Sartre, dijo que "Creer en dios es incompartible con la libertad".
¿Será?

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