jueves, agosto 26, 2004

Cuentario

Patricio y el narcotráfico


Antonio Flores Schroeder
Monterrrey.-A Patricio Martínez le urge que concluya su administración.
La relación que mantuvo el exprocurador José de Jesús Solís Silva con uno de los cárteles del narcotráfico más poderosos en el país, mantiene al gobernador en el ojo del huracán.
Los escándalos de las tristemente célebres narcofosas del fraccionamiento Las Asequias abrieron las posibilidades de que no sólo el extitular de la Procuraduría chihuahuense termine en un Centro de Readaptación Social, como cómplice del capo Vicente Carrillo Fuentes, sino que la PGR decida continuar la investigación que naturalmente incluiría a Martínez García.
La Unidad Especializada en Delincuencia Organizada de la PGR debe indagar las razones que tuvo el actual mandatario para imponer en distintas instituciones de seguridad pública a ‘Chito’ Solís, un personaje ligado con el narcotráfico.
Y es que pudiéramos especular acerca de la lógica que utilizó Martínez para esto.
Cuando un político en el poder quiere establecer contacto y cogobernar con el crimen organizado necesita alguien que pueda fungir de intermediario para conciliar intereses y así establecer un vínculo con el narcotráfico mediante uno ó varios ‘especialistas’.
Y como sabemos, ‘Chito’ es un especialista en el tema.
Ejemplos a nivel nacional de este fenómeno tenemos muchos. Uno de ellos fue el caso de Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente mexicano, quien fuera el lazo entre las grandes mafias y el gobierno, para que las primeras pudieran fincar su reino a lo largo del territorio azteca.
Otro caso similar a lo que ha venido ocurriendo en Chihuahua, fue la protección que recibió el capo Amado Carrillo, por el exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva que usó a varios colaboradores, principalmente de la PJE para que custodiaran los cargamentos de cocaína de Albino Quintero Meraz, alias ‘El Beto’, importante capo de la droga en México, allá a mediados de los noventas.
En Chihuahua, ‘Chito’ Solís y uno de sus brazos derechos, Vicente González, no sólo le sirvieron a Carrillo Fuentes para eliminar a sus oponentes y convertir Las Asequias en un fraccionamiento del terror, sino se les ha venido brindando protección a varios narcos, entre ellos, sus familiares en la ciudad de Camargo, Chihuahua.
González y Solís establecieron todo un ejército de policías y judiciales ciegos ante la realidad del crimen organizado en la entidad.
Tienen 20 años trabajando de la misma manera y también han sido protegidos por Patricio Martínez, sólo así se explica que el mandatario permita que la Procuraduría se haya llenado de sicarios con charola de la PJE para hacer y deshacer a los oponentes de quienes les pagan la cuota de ‘la vista gorda’.
Nadie creyó aquel cuento de que nunca supieron lo que ocurría en el rancho El Búfalo, propiedad de Caro Quintero, Ernesto Fonseca y Miguel Angel Félix Gallardo.
Por ende el gobernador tiene un vínculo con el narcotráfico. Las grandes cantidades de dinero que dan los capos a los gobiernos provenientes de todos los partidos políticos, se van hasta arriba, a las cúpulas, jamás se quedarán en los mandos medios.
La Procuraduría General de la República, está obligada a continuar con las indagatorias, de lo contrario, el Ministerio Público Federal o Fiscal Especial, estaría bajo la sospecha de los chihuahuenses.
Por eso a Patricio le urge que llegue octubre. El gobernador teme concluir bajo una investigación de la institución federal. Recordemos las palabras de Rafael Macedo de la Concha en el sentido de que la Siedo continuará con sus trabajos en Chihuahua.
Para mucho chihuahuenses Martínez García, como una manera de autoprotección estableció una mala relación con el Gobierno Federal. ¿Para qué?
La respuesta es sencilla. Para hacerse la víctima.
Patricio Martínez previó lo que está sucediendo actualmente con las indagatorias de México y Estados Unidos. Era un camino sencillo pero no muy seguro. Las investigaciones que realizó el FBI lo involucran indirectamente, por el llamado ‘expediente negro’ donde se liga al exprocurador con narcotraficantes asentados en Chihuahua.
Hacerse la víctima de nada le servirá si en realidad la PGR y el FBI quieren llegar a la verdad de lo que sucedió en Chihuahua desde 1998 a la fecha.
Pero el gobernador lo previó también de otra manera. Gente cercana al círculo de Patricio Martínez asegura que una vez terminado su sexenio se irá del país, lo malo, es que va a la boca del león, a Estados Unidos.








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