martes, marzo 23, 2004

Nuestros demonios
El ser humano suele cometer errores que lo marcan de alguna manera durante su vida. Uno a uno los demonios entran a las mentes de los hombres, las mujeres.
Con el tiempo despiertan. Recorren los pasillos bajo tormentas demenciales y el mundo deja de ser, tan solo por algunos segundos, un lugar inhabitable.
Agradezco a Mauricio Rodríguez (Zerk), un amigo entrañable con el que conviví durante una época inóspita, haberme vuelto a incluir en los links de su blog, después de haber permanecido ausente por algunos meses.
Después de todo fue mi culpa, por haber dejado a un demonio sin cadena en mi cabeza.
En ocasiones los demonios salen por la boca, por los ojos, por la escritura. A ellos, se les trata mal o se les trata bien. Ya sabemos los resultados.
Y salud porque no se vuelvan a soltar

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