domingo, febrero 15, 2004

Veinte años sin Julio Cortázar

Mi escritor preferido desde tiempos preparatorianos fue el argentino autor de "Autopista" que añoraba 'el ginebra Gordon en la Boston de Florida'.
"Rayuela" ha sido hasta hoy la novela en español que más me ha gustado, después de la obra de Miguel de Cervantes Saavedra, "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", un texto para alcanzar la irrealidad, para perder el estilo.
Hasta el día de hoy he leído seis veces "Rayuela". En ocasiones le he encontrado algunos secretos, como leerla por páginas impares, aparte de las indicaciones capitulares que enseña Cortázar; en otras ocasiones "La Maga" suele despertar a su niño, resucitarlo, bajar con él las escaleras como si estuviera vivo.
A veinte años que Cortázar se fue de este mundo al cielo de los cronopios su obra está más fuerte que nunca. En Argentina se declaró el Año Internacional de Julio Cortázar y a partir de este mes han tenido varios eventos importantes con escritores de todas parte del orbe. A continuación una bella parte de Rayuela, del capítulo 7:

"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua."


En una de las varias casas en las que ha vivido Edgar Rincón Luna, mejor conocido por estos lares del blog y la ausencia, como Solzimer, (aunque algunos le digan "Solz" por suestiones meramente sentimentales) en una de las paredes de su no muy extensa biblioteca pero sí con los libros 'de alto nivel literario', tenía una foto pegada con 'teip', es una imagen de Cortázar que cobra vida cada vez que el poeta juarense ingiere bebidas sagradas, también sabidas como cervezas
Por cierto, Rincón tiene un libro de Primera Edición de Rayuela que consiguió no me acuerdo en qué parte, pero es toda una historia. En Juárez, creo que ese libro, es uno de los únicos que hay de ese tipo. Es toda una joya, la cual envidio. Dicen que de entre sus páginas "La Maga" salía para ir a comprar cigarros a pie y en plena madrugada a Smart Campestre. Yo no puedo aseugar lo anterior, pero muchos taxistas han visto deambular de madrugada a una mujer con las características de "La Maga".

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