lunes, enero 26, 2004

Desde el césped de una casa fronteriza

Durante horas la nube (su piel)
observé
la muerte del maguey
sobre tierra y flores -manchadas de sangre-.
El cigarro a un lado de la bombilla
escala su espíritu
el humo
se lleva el gris, en pequeños fragmentos
de vidrios en blanco y negro (figuras prohíbidas).

El desierto ya no está
las mujeres naufragan
partidas en mil pedazos
(como si la historia se volviera a repetir).
Ahora, el sollozo (el sonido del miedo)
no está más en la droga o el Río Bravo,
está en todas partes.


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