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domingo, diciembre 21, 2003

De niño esperaba verlo entrar por la ventana con un costal de regalos, de hecho, creo que en una ocasión en la Ciudad de México lo observé con su trineo cruzar el cielo de la gran urbe.
Ahora a muchos años de distancia de aquel milagro me he dado cuenta que la imaginación no tiene límites.

jueves, diciembre 18, 2003

Cosas de estas pasan sólo en Nogales
Posiblemente no volveré a ver el insólito hecho en otra ciudad, otro País. Resulta que en la garita número uno para ingresar a territorio estadounidense aquí en Nogales, Sonora, vi a una familia que cargaba un féretro entre la línea de carros.
La curiosidad de periodista me llevó a indagar qué era lo que ocurría con 'el muertito'.
Resulta que unas personas, que vivían en Nogales, Arizona, no podían pasar a territorio azteca y luego regresar al país de las grandes mentiras y los hotdogs, por lo que los familiares del difunto decidieron llevar el ataud hasta ese lugar, a unos cuantos metros de los 'migras'.
Lo raro no sólo fue el hecho del traslado del 'muertito' (lo tuvieron que sacar de na iglesia para llevarlo ahí) sino que Migración accedió a eso y todos fueron muy contentos. El hecho fue de lo más curioso que haya visto en toda mi vida. De verdad.

miércoles, diciembre 17, 2003

Desde ese día en que partió (el pastel), diez días de ausencia en "El fondo" han transcurrido.
El señor ha vuelto luego de un breve descanso fuera de la patria (si les digo que en la luna no me van a creer).
Renglones al final de un día común
A: AC (LGQLMVHBCENSELSPEBDUPDI)
Nogales, Sonora.17 de diciembre de 2003.


I.-Sé que estás ahí (lo sé por ese perfume).
II.-Tus ojos sin mirada (un cuadro de una actriz alemana).
III.-Viento sacrifica la ventana (las hojas arrastran el asfalto).
IV.-El árbol moviéndose
de frontera a frontera (colores tristes al pastel).
V.-Las luces centrífugas
como rehilete se apagan (la Revolución no fue como me la enseñaron mis maestros).
VI.-El sonido del sueño (ecos de una campana).
VII.-Silencio de la rana (los animales antes de morir giran hacia la luna).
VIII.-Tus sonrisas y pisadas en el jardín (desiertos, cientos, que por cierto, algo han de tener de cierto)

domingo, diciembre 07, 2003

El modus cotidiano
Varias cosas pasaron durante mi estancia en la tienda de abarrotes: Un niño gritó después de que una hormiga picara su pierna; su madre se asustó; el propietario del lugar se molestó por el grito; el aire acondicionado derrumbó un edificio de bolsas de papas fritas; una señora que estaba a mi lado se agachó y se lastimó la espalda; un perro se asomó por la puerta e hizo de sus necesidades fisiológicas; dos moscas intentaban reproducirse sobre le jamón y alguien robó mi cartera cuando me distraía con el grito del infante.
Te hablé al celular y estabas en el cementerio.
-Vengo a visitar a mi papá- escuché tu voz.
Luego, imaginé la cruz y tus huellas sobre el camino de tierra, las nubes avanzando rápidas y el ruido de la ciudad escondido en el eco de un abrir y cerrar de ojos.
-Te hablo más tarde- silencio sepulcral.
Después, ese ruido de distancia, ese interminable tono agudo en el telefóno y caer de nueva cuenta en el castigo de las manecillas, tus manecillas.
El músico triste
Llevaba tres días ahí, junto al piano, el vodka y sus cigarros. Lo pude ver a través de la cortina que separa el estudio de música y el bar. Sus manos temblaban y el humo del tabaco que salía del pequeño misil en llamas, disipaba la realidad, como si todo se tratase de una atinada película rusa en blanco y negro.
Hablaba en voz baja con nadie. Releía un poema escrito mientras la vaca del circo se negaba a bailar frente a más de mil personas.
Después se levantó llevándose las manos al cabello revuelto com una sopa de letras. Caminó hacia la ventana y escuchó una música que provenía de entre el aire, el cielo, el infierno.
Impulsado por lo anterior, se sentó junto al piano y compuso la canción que jamás hubiese imaginado inventar.
Yo lo vi, llevaba tres días ahí, junto al piano, el vodka y sus cigarros.

jueves, diciembre 04, 2003

Con el tiempo la destrucción es inevitable, cada vez que llega esa hora, ese día, ese lugar, los pasos que hemos de seguir no son los mismos de ayer, por eso, yo me detengo al filo de la cascada, te observo y solo te saludo.
"Mis ojos pocas veces se alegran tanto como cuando veo un espejo"
antonio Flores Schroeder
Historias del narcotráfico en Sonora
Hace unos días me enteré de una historia increíble acerca del narcotráfico en el estado de Sonora. Resulta que en Obregón, ciudad donde nació el gobernador Eduardo Bours, hace dos años ejecutaron al narco más 'pesado' de esa población.
El tipo tenía discoteques, ranchos, edificios, inmobiliarias y un sin fin de propiedades, apenas superadas por El Vaticano. Un día, por cuestiones de un cargamento valuado en varias decenas de millones de dólares que les decomisó la Procuraduría General de la República, además de que ya debía como 15 vidas de algunos capos, fue ejecutado en las afueras de una discoteque.
El velorio fue peliculezco. Limousines, Suburbans del año, autos deportivos norteamericanos del año y con placas nacionales del Edo. de México (por cierto prohíbida su importación por la SCHP) y todo un desfile de riqueza deambularon por las principales calles de esa ciudad rumbo a su sepulcro.
Pues resulta que quien lo mandaría a matar pidió la cabeza, en el sentido estricto de la palabra. Un día después del entierro varios sicarios fueron a sacarlo de la tumba, se lo llevaron a una casa de seguridad en donde lograron cumplirle los deseos 'al jefe' y el resto del cuerpo lo quemaron en el patio.
Supuestamente la decapitación fue para asegurarse de lo que ya parece parte de la mitificación del narcotráfico en México: que los narcos con dinero hasta para tirar para arriba, se cambian los rostros, como en una película norteamericana (Face Off, creo que así se llama).
En Ciudad Juárez aún recuerdo, tres médicos cirujanos del Hospital Guernika fueron asesinados y sus cuerpos dejados en dos tambos de 200 litros. dicen los que dicen saber, que ellos participaron en la operación del Amado Carrillo "El Señor de los Cielos" donde lograron cambiarle el rostro a ese capo tan querido por la exPJF.

martes, diciembre 02, 2003

De bosques macabros y cómo se puede vender todo el periódico a hora temprana

Ahí estaban Jesús y María. En ese banco se habían visto la mayoría de las veces que iban a esa parte del bosque en las afueras de la ciudad. La tarde caía a plomo y el viento y la tierra levantaban algunas nubes sobre las hormigas.
La historia de esta pareja es aterradora, peliculezca: "La besaba, mientras que... (hizo una pausa y continuó) Yo estaba a su derecha y cuando la abrazaba, entre la oscuridad de los árboles vi correr a alguien. Al principio creí se trataba de una sombra, pero lo vi otra vez. No era un ser humano. Parecía un simio, su cuerpo era encorvado y llevaba un animal muerto, parecía un conejo", declaró Jesús al Ministerio Público del Fuero Común, después de lo acontecido.
Y agregó:
"Luego, por algunos minutos, dejé de verlo. No quería que ella se diera cuenta para que no tuviera miedo".
El día había terminado su ciclo. La luna dormitaba sobre la frondosidad de esos extraños árboles mágicos que siempre han llamado mi atención. Cuando era pequeño mi padre me llevaba a esa parte del bosque. Son unos árboles de ensueño. Altísimos, terinta o cuarenta metros y su oleaje verde comienza a por lo menos, diez metros de altura.
"Al paso de varios minutos (Debieron haber sido como la ocho y media pe-eme) escuché un ruido cerca de nosotros. Fue cuando ella me pidió que nos fuéramos. Y le hice caso. Fue entonces cuando pasó lo que pasó. Lo vimos frente a nosotros, como a diez metros. María gritó y él, ese animal se abalanzó sobre ella mientras lanzaba una mezcla de alarido y llanto. Me la arrebató. La arrojó contra un tronco y luego a otro, y a otro, hasta que todo fue silencio".
El Ministerio Público salió de la Primera Agencia de la Procuraduría con el rostro pálido, después de escuchar las declaraciones de Jesús en el parte policiaco. Apenas le dio dos fumadas a su cigarro y lo arrojó como un misil sobre Checoslovaquia en llamas.
Los periodistas que leímos el documento y ante el cual el MP nos pidió 'guardar discreción para no alarmar a la ciudadanía' no creímos absolutamente nada, hasta que un compañero de un periódico de la ciudad de Hermosillo, Sonora y yo fuimos a la escena del crimen.
El sitio parece sacado de un cuento de Allan Poe. El ruido de las hojas secas de los árboles con las húmedas corrientes del viento es estremecedor. Millones de hojas dentro de un gran coro marcial. Abominable.
Todavía había manchas de sangre y alrededor de ellas los círcolos rojos y amarillos que el forense había dibujado para tratar de esclarecer el bestial asesinato. Olía a miedo y por momentos, producto de nuestra imaginación, logramos escuchar los ecos de los gritos de la mujer antes de morir. La piel nos tembló.
"Pues el lugar podría ser apto para una película de King", alcanzó a decir mi amigo periodista. Yo solo reí.
Los gritos de dolor se volvieron a escuchar. Esta vez fueron con más claridad. Y en pocos segundos un alarido bestial entre los miles de árboles. Desde ese momento supe que Jesús era inocente y ambos decidimos presentar la historia en nuestros respectivos periódicos.
Desde luego nadie nos creyó pero a los editores les pareció atractivo el relato y lo publicaron en primera plana y a ocho columnas. Se vendió todo el periódico antes de las ocho de la mañana.
Desde ese día nos volimos famosos y convertimos esa parte del bosque casi en un lugar mítico al que nadie se atreve a entrar.
todavía hace entre cinco y seis veranos cuando estaba leyendo Rayuela de Julio Cortazar en la hamaca del jardín trasero de mi casa, volví a escuchar aquellos gritos de la muerte de María. No entiendo porque quieren que me acueste en la paredes. Le pusieron colchones en las bardas del patio y cada vez me lastimo menos cuando por creerme toro, me estampo contra las bardas. Mi casco de futbol americano está averiado pero todavía me protege de los rayos ultravioleta.
Como cambió este mundo por aquel asesinato.





lunes, diciembre 01, 2003

'La bala perdida'
No cabe duda que la suerte juega un pepel importante en la vida.
Leí hace un par de horas un artículo de la revista Zeta de Tijuana, cuyo propietario es el periodista Jesús Blanconerlas, en el que se narra cómo "El Bat", uno de los sicarios preferidos de la familia de los Arellano Félix, pleneó el intento de ejecución del mencionado comunicador en aquella frontera.
Con citas textuales sacadas de la declaración del multiasesino ahora detenido en el penal de máxima seguridad en el País, las imágenes son aterradoras.
A José Alberto Márquez Esqueda, los Arellano le ofrecieron 80 mil dólares por matar a Blanconerlas siempre y cuando fuera solo y 250 mil por si tenía que llevar a alguien que lo acompañara para consumar el atentado. Una de las condiciones era acribillarlo en Estados Unidos en donde no tenía protección del Ejército Mexicano, pero no pudieron hacerlo en varias ocasiones ya que en San Diego, por ejemplo, fue custodiado por elementos de la policía de esa ciudad.
"El Bat" declaró lo siguiente:
"Nos pusimos de acuerdo en la oficina de la pandilla en la primera entrada del Barrio Logan. Allí, en noviembre de 1997, fueron citados David Corona Barrón "El C.H." (Caballero Honorable)... Nos invitó a realizar un 'jale' y nos dijo que a él le dieron la orden los hermanos Arellano Félix, al parecer Ramón y Benjamín".
Aunque el afirma que no participó, "El Pato", otro sicario del cartel de Tijuana le echa 'la bolita' y dice que sí.
Aquí lo más interesante es que Blanconerlas se salvó gracias a un error de coordinación entre el grupo de sicarios que iba en tres automóviles robados.
Como se recordará en esa lluvia de balas murió el guarura y chofer del periodista antes de que llegaran a casa de éste último. De milagro Jesús se salvó. Mire usted la razón.
"El C.H." se disponía a rematarlos acercándose al vehículo donde Valero estaba muerto y Blanconerlas herido, una bla perdida en medio de la balacerá logró pegarle en un ojo cayendo herido de muerte.
De no haber sido 'por esa bala' el reconocido periodista mexicano no estuviera vivo.

Pero hay de balas perdidas a balas perdidas.
Sobre "El Bat" las historias deben de ser infernales. A este tipo se le atribuyen por lo menos, 23 asesinatos con extremas huellas de violencia. Se sabe de él, por sus últimas declaraciones, que participó en el asesinato del Cardenal Posadas Ocampo cuando fuera confundido con "El Chapo" Guzmán en el aeropuerto de Guadalajara, lo que evidentemente, echa abajo la teoría del 'Crimen de Estado' que la Iglesia ha manejado en los últimos años, aunque eso, sea harina de otro costal.