viernes, noviembre 28, 2003

Uno nunca sabe...
La decisión final de publicar o no una nota combina el efecto de la ética y los compromisos existentes con aquellos a quien supuestamente se debe guardar 'respeto'. La creencia que uno tiene acerca del bien y el mal dentro de las empresas informativas puede causar repercusiones fuertes cuando uno menos lo espera.
Los nombres de los responsables de lo que puede ocurrirme ya fueron enviados a varios amigos via e-mail. Ahora, como nunca, debo hacer del conocimiento público muchas cosas y ponen en práctica las palabras de T.H. Huxley: "El fundamento de la moral es acabar de una vez por todas con las mentiras".

Antonio Flores Schroeder en una tarde de incertidumbre.

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