jueves, marzo 13, 2003

Es terrible el capitalismo a su máximo grado de expresión. El señor Bush, enfermo de poder (lo heredó de su padre), sigue en su necedad de apropiarse del petróleo iraquí. No le importa cuántos niños vayan a matar sus soldaditos allá, él quiere el oro negro a como de lugar. La guerra se aproxima -y posiblemente los ataques terrorista contra Estados Unidos también- y nosostros no podemos hacer nada. Que terrible que el futuro del mundo dependa de un dictador tejano disfrazado de demócrata. Dios bendiga sus armas, dice la nueva leyenda del aprendiz de Hitler. Piensa que Dios construyó esas armas para salvar al planeta. Pinche loco.
Es importante que el ranchero de Fox no se doble, eso sería el acabose para "su partido", porque ningún mexicano apoya la guerra. Podría pasar lo mismo que en España donde la mayoría de la gente se le ha volteado a Aznar, o en Inglaterra donde nadie quiere al achichincle del presidente norteamericano. Sus partidos se debilitarán. Ya lo dirá el tiempo.
Si México vota a favor de la guerra, el PAN podría tener una significativa baja en sus votos en las próximas elecciones federales. El PRI y el PRD, creo que manejarían bien sus estrategias tocando este tema. Y sobre todo cuando México pudo haber evitado la guerra. El voto de nuestro gobierno pesará de una forma histórica en este asunto.

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