lunes, marzo 17, 2003

El siguiente es un texto que encontré en el Diario Milenio. Está interesante, sobre todo para quienes gustan del buen futbol. El texto es una entrevista a un periodista que hace conexiones entre grupos radicales, antiinmigrantes y racistas, con las porras de los grandes equipo de fut, como el Real Madrid.
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¿Neofascismo en España?

MADRID.- Escondido después de infiltrarse por varios años en la comunidad de cabezas rapadas de España, Antonio Salas dibuja un escenario escalofriante sobre el auge del neofascismo entre los simpatizantes de los equipos de fútbol como el Real Madrid.
Su libro “Diario de un rapado” es el primer recuento desde adentro del movimiento de cabezas rapadas de España, un tema espinoso en la democracia más joven de Europa occidental, que aún recuerda los años de la dictadura del general Francisco Franco de 1939 a 1975.
El libro, basado en un documental para la televisión, ha generado investigaciones del procurador general de España sobre los vínculos entre los notorios fanáticos radicales Ultras Sur del Real Madrid y el ala local del grupo neonazi internacional Hammerskins.
“Los Ultras Sur son solamente la punta del iceberg”, dijo Salas, un nombre falso, en una entrevista telefónica desde un lugar secreto. “Todos los equipos tienen fanáticos neonazis”.
Un portavoz del Real Madrid declaró que el equipo no tenía comentarios.
Salas, un periodista investigativo que filmó documentales de los guerrilleros vascos de la ETA y las pandillas que negociancon el contrabando de inmigrantes ilegales en España, se infiltró en el clan neonazi por su principal punto de contacto: la Internet.
“La Internet ha cambiado al movimiento neonazi internacional. Ha sido crucial para unificar a todos los grupos pequeños”, dijo Salas.
Para hacerse un regular de los grupos de charla neonazis de la Internet, Salas adoptó el sobrenombre Tiger88, en referencia a los tanques alemanes de la Segunda Guerra Mundial y el número 88, un código neonazi por 'Heil Hitler', la repetición de la octava letra del alfabeto, la “H”.
Así comenzó una investigación que lo llevó a conocer a influyentes ideólogos neofascistas españoles, una rama del Ku Klux Klan en la región rural del noroeste de Galicia y participar en conflictos callejeros con los Ultras Sur.

Aumento del racismo

El nacimiento del movimiento de los cabezas rapadas en España se remonta a mediados de la década de 1980, cuando los grupos ultraderechistas de “rapados” aparecieron en las tribunas del club Espanyol de Barcelona y el Real Madrid, emulando a los “hooligans” ingleses de principios de la década de 1970.
Salas dice que un auge reciente de la inmigración, debido a los lazos históricos con Latinoamérica y la proximidad con el norte de África, ha incrementado los sentimientos racistas en España, por mucho tiempo uno de los países con menores niveles de inmigrantes en Europa.
“España tiene el mismo problema de Francia, Alemania y Gran Bretaña: focos crecientes de criminalidad asociados a la inmigración ilegal. Esto alentó enormemente la presencia de los cabezas rapadas y neonazis en países como Alemania e Inglaterra y ahora está sucediendo lo mismo en España”, dijo Salas.
En el 2001, el gobierno calculó 1,1 millones de inmigrantes legales en España, más de tres veces el total de 1991. Además, hay cientos de miles de inmigrantes ilegales.
Para frenar la inmigración ilegal, el gobierno de centro derecha de José María Aznar ha reforzado las fronteras, restringido los requisitos de visa y facilitado los métodos para deportar a los inmigrantes declarados culpables de delitos de menor cuantía.
Funcionarios de alto rango, como el vicepresidente Mariano Rajoy, han acusado explícitamente a los inmigrantes del aumento de la criminalidad. Encuestas recientes reflejaron que tres cuartas partes de los españoles comparten esta creencia y cerca de la mitad quiere que el gobierno combata la inmigración.
“Ha habido un aumento en la simpatía, más con la extrema derecha xenofóbica que con los neonazis, y con los movimientos políticos y culturales que atacan radicalmente a la inmigración”, dijo Salas, que vaticinó que varios partidos de extrema derecha van a jugar la carta de la inmigración en las elecciones regionales de mayo.

Fútbol, el rostro visible del racismo

Aunque el fútbol ofrece el rostro más público del activismo de los cabezas rapadas, Salas describe un bajo mundo de conciertos y actividades en todo España y expone una red de librerías y bares dedicados a la propaganda neonazi.
“Es normal asociar a los cabezas rapadas con los hooligans del fútbol por la simple razón de que en un estadio de primera división hay más cámaras de televisión que en un concierto de cabezas rapadas o una reunión de (el partido político) Democracia Nacional”, señaló.
En los últimos meses, la aparición de banderas con esvásticas y lienzos con el emblema fascista del águila negra de Franco en las filas de los Ultras Sur generó una polémica sobre presuntas relaciones del Real Madrid con sus fanáticos radicales.
A esto se han sumado fotos de estrellas del Real Madrid como Raúl y Luis Figo portando la bandera del hacha de dos filos de los Ultras.

Tras ganarse la confianza de los principales miembros de los Ultras Sur, Salas dice que puede probar que el equipo m s exitoso de Europa ha regalado a los fan ticos neofacistas grandes cantidades de boletos y se ha hecho de la vista gorda a su comportamiento violento y racista. Incluso preparó un lugar en el estadio para que almacenaran sus pancartas.
Denuncia también que la confabulación entre funcionarios del equipo y al menos un agente de policía, quien según él le reveló a los Ultras sus actividades, lo obligó a ocultarse para salvar la vida.
“La oficina del procurador general en Madrid ha iniciado una investigación sobre los movimientos neonazis, que podría vincular al equipo de fútbol Real Madrid”, dijo un portavoz de la procuraduría.
Las denuncias aparecen en un momento en que la UEFA, el organismo rector del fútbol en Europa, inició una campaña que incluye amenazas de sanciones a los equipos y sus patrocinadores, para combatir el racismo en los terrenos europeos.
“Debemos evitar el uso de la violencia, pero este es un grupo de personas muy pequeño”, dijo José Luis Vicente, un destacado miembro del club de aficionados del Real Madrid. “Los Ultras Sur son esenciales para ofrecer motivación al equipo”.


Parte de la familia

Muchos de los cabezas rapadas jóvenes que conoció Salas en su odisea por todo España no encajan en el prototipo de un historial de pobreza urbana. Algunos son jóvenes educados de familias clase media que apoyaban a Franco.
“No quiero ser alarmista porque creo que la influencia del franquismo está disminuyendo constantemente”, dijo Salas.
“La mayoría de los cabezas rapadas no entran en el movimiento por sus padres, pero obviamente los hijos de fascistas tienen una tendencia mayor que los de un demócrata de convertirse en neofascistas.
La falta de fuertes lazos familiares o un sentimiento de alienación son a veces los factores que determinan que los jóvenes busquen camaradería en la comunidad de cabezas rapadas. Más del 90 por ciento de los cabezas rapadas que forman una relación sexual estable se retiran del movimiento.
“Los comparo con un grupo de huérfanos que andan buscando un padre, siempre hablando de quién será el próximo fuehrer“, dijo Salas. “Hay un afecto real entre los camaradas, yo no sé si amor es una palabra demasiado fuerte, pero ciertamente hermandad”.
Salas admite haber hecho amistad con dos cabezas rapadas y haberse dejado arrastrar por la sensación de poder de su mentalidad de pandillas, pero niega que alguna vez apoyó su ideología.
“Recibí un mensaje electrónico de uno de ellos después de publicado el libro en que me decía que lo hizo reconsiderar”, dijo Salas. “Ese fue solamente uno de muchos mensajes de nazis que dejaron el movimiento tras leer el libro y es lo que encuentro reconfortante. Eso es más importante que el éxito de la obra”.

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