lunes, febrero 03, 2003

¿Y los planes culturales para Juárez?



Tengo en mis manos el Plan Municipal de Desarrollo 2002-2004, de la administración panista del alcalde Jesús Delgado. Aunque agradezco hayan tenido la atención de enviarme un tomo, estoy muy desilucionado. El planecito olvidó de plano la cultura, ya que dentro de sus prioridades y programas estratégicos sólo están los siguientes puntos:
1.-Seguridad Pública y Convivencia en Paz.
2.-Infraestructura Urbana y Social.
3.-Bases del Desarrollo Económico.
4.-Relación Gobierno-Sociedad.
No es que tenga yo nada en contra de los gobiernos blanquiazules, pero una de sus características ha sido el olvido de un renglón tan importante como lo es la cultura. Esto lo he señalado desde hace casi cinco años que tengo escribiendo artículos editoriales en los diarios locales.
Es increíble que Ciudad Juárez carezca de un programa bien definido en el tema, siendo la cuarta población más importante de la nación. A través de su historia, el municipio ha pensado que el arte debe ser uso exclusivo de los ricos, o al menos eso aparentan pensar. Nadie se ha ocupado de visitar ciudades en el interior de la república para ver como “se apoya la cultura”. Al contrario, tienen que venir expertos de otras partes del mundo para enseñarnos cómo deben ser las cosas. A propósito de esto, hace unos días estuvo en la Ciudad de México Ferrán Mascarell. Esta persona es concejal del Ayuntamiento de Barcelona, España, quien dijo (La Jornada, Sábado 25 de enero) que las innovaciones tecnológicas y sus multiples aplicaciones han hecho surgir un tipo de economía cuyo eje es la producción cultural, en la que el trabajo intelectual es el capital más importante.
Según Ferrán, Barcelona se ha transformado de centro industrial a un importante espacio de producción cultural. Palabras textuales: “La cultura es imprescindible en cualquier proyecto de desarrollo urbano actual...por tanto, todas estas cuestiones planteadas como problemáticas tienen solución esencialmente culturales. La cultura no son sólo las bellas artes, no es únicamente algo suplementario o complementario de lo que sucede en los procesos urbanos, sino que está en el centro de los mismos, en la medida en que toda metrópoli es en sí un proyecto cultural”.
Nada más cierto. De ahí quizá el desorden de la ciudad. Por eso todo es un desmadre. Para nadie es un secreto que los empresarios presionan al municipio en este tipo de planes. Ellos son quienes definen el rumbo de la ciudad, son los que se enriquecen al amparo del poder. Si no hay que preguntarles a varios expresidente dedicados ahora en los negocios de bienes y raíces.
Para evitar este tipo de arbitrariedades hace falta que se conformen grupos de intelectuales que puedan ayudar a la conformación de este tipo de planes.
Hace unos meses fui nombrado miembro del Consejo Director del Plan Estratégico de Juárez y las cosas parecen no cambiar mucho. Se supone que dicho plan es para lograr una mayor calidad de vida en un sistema social sostenible a mediano y largo plazo donde exista cohesión y se protega el medio ambiente.
Para ello se ha animado la participación de todas las fuerzas vivas de la ciudad para tratar de aprovechar su potencial por el bien de Juárez.
Se ha insistido en una visión optimista del futuro, y una mente abierta a planteamientos alternativos, lo cual, desde luego, no está mal.
Sin embargo yo he apostado a la cultura. Para ello sería importante juntar a artistas e intelectuales para trabajar en un proyecto común a mediano y largo plazo. La ciudad necesita que los empresarios giren hacia la cultura. En verdad hace falta, si que se quiere tratar de adaptar lo que ha sucedido en ciudades como Barcelona. El 20 de febrero tendremos la presentación del primer borrador ante la opinión pública. Ojalá y este plan sea diferente a los que han andado rondando la ciudad del burrito y la violencia.
Sólo hace falta voluntad, señores.

Por Antonio Flores Schroeder

No hay comentarios.: