jueves, febrero 13, 2003

Ciudad Juárez, la muerte de cerca...

Me levanto por la mañana y lo primero que escucho es el sonido de una ambulancia perderse entre las calles cercanas a mi departamento (podría ser el forense que va rumbo a Lote Bravo a recoger el cadaver de otra mujer). Abro el refrigerador y al ver la carne molida sobre un compartimento imagino la sangre de un narco tirado a un lado de una Lobo 2003 producto de la última ejecución. Escucho en la radio que el dólar va en ascenso por una escalera que parece no tener final y recuerdo la demanda por cincuenta millones de pesos que tiene un expresidente municipal sobre seis reporteros y un servidor, por escribir la verdad. Veo, escucho, siento mi ciudad un infierno en medio del desierto. Necesitamos hacer algo, pero, ¿qué podemos hacer si las protestas se reprimen?, ¿qué podemos hacer si la (des)procuración de justicia está cada vez está peor?.
Esto me recuerda al escritor Edgar Rincón que escribió en su blog que “escribir poemas en los muros no evitará que uno o varios hombres asesinen a otra mujer, menos que las autoridades -las mismas que dieron permiso para que esos muros se llenaran de poemas- hagan algo”.
Propongo que se investigue las omisiones del ahora contralor Francisco Barrio Terrazas para dar con los asesinos de mujeres, pues no olvidemos que con él empezó esta triste historia. Pero también Patricio Martínez, actual gobernador, por esconder la verdad. Primero arrestaron ‘a unos chivos expiatorios’, luego mataron a su abogado, recientemente amaneció muerto uno de los‘presuntos’ asesinos en su celda, ahora parece que la judicial del estado falsificó la firma del chofer que autorizaba a que se le realizara una operación de hernia (de la cual murió días después). ¿Qué es lo que sigue?, ¿qué maten a periodistas?.
pd. Si me pasa algo ya saben quién fue.

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