jueves, febrero 06, 2003

Cartas entre Baboryni y Ambla Sa Sambla
(parte III)


Baboryni:

No tenia la minima idea de cual era el proposito de
desvirtuar los rostros en las pinturas , hasta que en
una ocasion tuve la oportunidad de ver como trabajaban
ellos… a quienes en algunas culturas reconocemos como
artistas del pincel...
Es como si les hiciesen una lobotomia, porque a partir
de entonces mi amigo Simone Dangeau, (de quien te
conte en aquel encuentro en Prusia), ya no fue el
mismo; un día perdio la clase,el estilo vaya. Me lo
encontre en calzoncillos, tocando las puertas de la
catedral, estaba rodeado de gente que le lanzaba
globos de agua, segun esto que para purificar el
espacio que estaba denigrando, pero, pero debo de
confesar que no supe que hacer, ?Le ayudo? “Dejalo
hombre -contesto una voz en mi interior- es el
bautizo de turno", a final de cuentas, a el siempre le
ha gustado la exploracion de la estetica y la
extravagancia, me dije para reforzar el primer
pensamiento.
Despues de escuchar la voz anterior, la gente empezo a
corear la siguiente frase:
"Asi que te gustaria saber los secretos de Muerte. ...
Que es el dolor para Muerte?", "Asi que te gustaria
saber los secretos de Muerte. ... Que es el dolor para
Muerte?", "Asi que te gustaria saber los secretos de
Muerte. ... Que es el dolor para Muerte?", "Asi que te
gustaria saber los secretos de Muerte. ... Que es el
dolor para Muerte?", "Asi que te gustaria saber los
secretos de Muerte. ... Que es el dolor para Muerte?",
"Asi que te gustaria saber los secretos de Muerte. ...
Que es el dolor para Muerte?", no supe mas que hacer
estimado amigo, asi que tome la orden de baguettes que
habia ordenado en la panaderia y sali con rumbo al
departamento en el que me quedo durante tres semanas
del verano en la Rue du piantre Le Brun, ya que como
sabes me esperaban ahi Irina y Johanes Zeiling y les
llamo mucho la atencion que lo primero que hice al
entrar fue descolgar todas las pinturas y arrojarlas
por la ventana.

Laos, 17 de septiembre de 1993
Ambla
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Estimado Ambla:

Desvirtuar los rostros en las pinturas depende con qué ojo lo veas. Yo tuve la impresión en París de haber acertado la idea que quizo plasmar en Du dessin à la peinture à l'huile, du motif à la toile, le nu est éternel et intemporel, de un pintor llamado Yvo Jacquier. Sus trazos de mujeres extraviadas en sus propia desnudez provocaron que empezara yo a ver señoras sin rostro en los centros comerciales durante mi estadía en Francia. Eso me provocó muchos problemas porque tenía que ponerme lentes obscuros para que no notaran mi ausencia. Eran días en que carecía de obligaciones y por lo tanto no tenía que ir la iglesia a depositar vasos llenos de ceniza (que yo no sabía para que me lo pedía el padre Julían). Después vinieron las amenazas del Cielo y todas esas cosas y tuve que entrar a trabajar al periódico. Pero regresando a las pinturas sin rostro, creo ahora explicar las razones de mis desvelos junto a Julio Cortázar (esa imagen que colgaba de unos de los libreros de la sala). Yo recitaba versos descomunales y gritaba por la ventana que el mundo se iba a terminar en cualquier momento. Luego sin darme cuenta me encontraba desbaratando una por una las piezas del bolillo caliente mientras se congregaban las cucarachas junto a mis zapatos. Entonces entendí que los rostros no son obligatorios, tal vez en un futuro andemos por el mundo sin ellos, escribiendo en sistemas especializados y conectados a una computadora. Entiendo a Irina se haya asustado después de que le pediste perdón (¿en realidad se lo pediste?) por haber arrojado las pinturas por las ventanas sin antes rezar. Yo no sé por qué escogió ser Madre Superior. Me la saludas mucho. Espero vengan para esta navidad.


Monterrey, 2 de octubre de 1993
Baboryni

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