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viernes, febrero 28, 2003

Crónicas del ayer futuro
(I)

El hombre estaba ahí, a la derecha de su padre, con un rifle de asalto y a la orilla del desfiladero. Vigilaban el camino que iba rumbo al refugio. No habían comido en dos días.
Cuando vieron que se aproximaban los caballos y los elefantes y el Rey, el hombre saltó al vacío mientras su padre sacó apresurado de un costal de tela una computadora portatil.
El hombre
c
a
í
a.
Uno de los soldados que resguardaba al Rey pudo percatarse de la valiente acción. Desefundó su pistola y disparó. El eco del ruido de las balas golpeó las paredes de la montaña y los venados corrieron.
Entonces el padre lamentó que todo hubiera salido mal, por eso aplicó un reset a la computadora para que todo se volviera a repetir.

Por Antonio Flores Schroeder




Están en todas partes...


Hay escritores que inducen a jugar a los acertijos, lo que da como resultado que sus lectores se conviertan en una rara especie de inspectores intelectuales (sin empleo). Sus obras no logran las metas que tiene la literatura, por eso, quienes los leen lo hacen más por indagar su fracaso que por gusto.
Esos poetas, escritores, vanguardistas del tercer mundo, han descubierto un universo (de su mismo tamaño) atestado de letras sucias, sin sabor, están fuera de lugar por rodear el lugar común, la frase coloquial, la desventura.
Algunos son imitadores. Usan un espejo, luego lo voltean y encierran el reflejo de sus ídolos en sinónimos (algunos lo hacen bien) para engañarse a si mismos. Odian a los poetas que se entregan al entusiasmo y a la sabiduría, incendian sus propuestas y suelen anclarse en trabajos que les da el gobierno: talleres, becas, reciben honorarios a cambio de silencio; los mueve su vanidad y el dinero (por eso no es bueno defender a Octavio Paz en algunos asuntos).
Están rodeados de escritores con los cuales pactan la no agresión. Están por todas partes, son delegados de tal o cual instituto cultural, subdelegados, representantes de Equis, subrepresentantes de Zeta, agregados culturales, mentirosos de medio tiempo, venden pornografía en las segundas, viven de la mierda, porque son una mierda, para qué decir quiénes son, si todos sabemos en donde están.

Por Antonio flores Schroeder

miércoles, febrero 26, 2003

La enseñanza de una señora

Por Antonio Flores Schroeder

El otro día una mujer de edad avanzada se acercó a mi cuando estaba fumándome un cigarro afuera de mi casa.
-Buenas noches, joven- me dijo con una voz pastoza la señora de unos ochenta años.
-Buenas noches- respondí atento.
Se recargó en el cofre de mi carro y volteó a ver el cielo.
Sorprendido por el extraño actuar de la doña, arrojé el cigarrillo al piso para apagarlo con mi zapato izquierdo.
-¿Se le ofrece algo?- mi pregunta debió incomodarle (yo creo).
-¿Por qué me pregunta eso, me veo mal o qué?-
-De ninguna manera- contesté.
-Le molesta si me subo poquito a su auto-
-No, para nada, adelante-
Se montó en el cofre con la facilidad cualquiera de una niña de diez años. Recargó su espalda sobre el vidrio delantero y sacó unos miralejos para enfocarlos hacia el cielo.
-Quiere ver- me ofreció los binoculares.
-A ver, pásemelos- le dije.
No pude ver nada. Sólo estrellas y algunas nubes que paseaban los cielos de la antigua Paso del Norte.
-Lo que pasa es que usted no quiere ver nada, (me arrebató los miralejos) acabo de ver a Dios, de verdad, usted no quiere ver nada- reiteró.
La señora guardó los binoculares en su bolsillo y de un brinco saltó del carro a la banqueta.
-Se lo juro, se lo juro- decía en voz baja mientras se alejaba al cruzar la calle.
De pronto escuché a un carro que intentaba frenar sobre el asfalto caliente y pude ver volar a la señora por el fuerte impacto. Corrí hasta el cordón de la banqueta donde estaba sangrando por la boca y la nariz para ayudarla de inmediato.
-Se lo dije, usted no quiere ver nada- fue lo único que alcanzó a decirme antes de morir.


martes, febrero 25, 2003

Mi breve encuentro con García Márquez

Por Antonio Flores Schroeder

Hace un rato salí del periódico para comprar unos refrescos (digamos que unas cocas) y justo cuando caminaba cerca de la fuente de la Plaza de San Lorenzo me encontré con algo increíble, chistoso pues. Resulta que me detuve a fumar un cigarro para ver si una de esas despistadas palomas hacían una gracia sobre mi cabeza, teniendo mala suerte debido a que (por la lluvía que se aproximaba) estaban escondidas en la torre de la iglesia justo a un lado del rotativo donde trabajo.
Cuando terminé de fumarme un Marlboro para proseguir mi camino en busca de unos refrescos que me pudrieran los riñones un hombre me interceptó. Lucía una edad avanzada.
Al levantar mi cabeza para ver su cara de frente no pude creer lo que estaba sucediendo. Era el maestro Gabriel García Márquez. Sí, el escritor colombiano. Empujaba un carrito de paletas mientras agitaba una pequeña campana que colgaba de un estambre rojo.
Me puse de todos colores, como diría mi vecina cada vez que se fuma un porro.
-Toño, ¿como estás?- preguntó como si me conociera de antaño.
-Buenas tardes... digo buenos días, don Gabriel- corregí desconcertado.
-¿Ya leíste el libro mis memorias?- dijo en un claro tono de voz colombiano.
-Es un libro memorable- fue lo único que pude decir mientras se alejaba con su carro de paletas gritando: “Son de hielo... de crema, de sandía... son de melón...”
Al recuperarme del incidente corrí para preguntarle por qué traía ese carro de paletas.
-Señor Márquez...- apenas le iba a cuestionar cuando volteó a verme.
Su rostro cambió. Era un viejo desorbitado y sin dientes.
-Puta madre, ¿y ahora qué?- mi voz baja, temblorosa.
Tuve una vergüenza tremenda y sólo atiné que debía escapar cuanto antes de ahí.
Me limité a ir por los refrescos tratando de pensar qué me había ocurrido en la plaza.
(¿Y si de verdad era Márquez?) pensé antes de entrar a la tienda.

Baboryni y Ambla Sa Sambla postean sobre Armario


Estimado Baboryni:

Leí la opinión de Dolores Dorantes. Claro que es sólo una opinión, pero tienes que tener presente también que para que la cultura local tenga un verdadero realce en otras latitudes no basta con demeritar la labor de quienes se chingan día con día, semana a semana, es decir que no dejan de chingarle, les guste o no a algunos grupos.
La labor del artista debe remitirse a su trabajo en primer instancia y después a emitir fallos ¿fallos? o mejor dicho opiniones críticas sustentables de la realidad cultural de su entorno, esto último, partiendo desde un punto propositivo, generando vínculos, alianzas que lleven a una nueva estructura del movimiento artístico, porque es vacúo decir por ejemplo "la cultura de Juárez esta jodida" ¿y luego? qué no eres tú Artista el generador de la cultura? ¿entonces quién es el jodido? En fin, creo que antes de meterse en grillas inertes, debemos de generar modelos artísticos que vengan a suplantar y no sólo eso, también a satisfacer a una sociedad multicultural-extravagante-violento-neuronostalgica, como lo es nuestra frontera.

Ambla Sa Sambla:

Estoy de acuerdo contigo. A veces da la apariencia de que vives todavía en Ciudad Juárez y no en París. En efecto, las alianzas culturales deben ser creadas pensando en un renacimiento de la cultura en esta aquejada urbe y siempre partiendo de un punto propositivo (eso no quiere decir que uno deje de ser crítico, ni mucho menos) Lo que escribe nuestro amigo Antonio Flores Schroeder, dictador absoluto del blog Cuentario sobre la revista Armario, es interesante por todo lo que ha aportado a la cultura de Juárez. Ciertamente a veces publican ciertos personajes de la entidad que podrían acaparar los espacios, pero también publica mucha “gente nueva” que definitivamente aporta algo a la cultura. Además creo que ahí están los más representativos escritores de Chihuahua (después de hago una lista sobre quienes han publicado este año) y como dices tu, los que más se chingan. No tengo nada en contra de Dolores, la he conocido por Antonio y me cae bien, y creo que escribe de forma aceptable, pero creo que a veces critica sin sustancia alguna. Criticar por criticar, digo. Te escribo después.


lunes, febrero 24, 2003

La ciudad donde se deben escribir poemas (o lo que sea)

Recientemente Edgar Rincón escribió en su blog sobre la incontable muerte de Berenice, la niña de 6 años, que fue encontrada acuchillada en un zona más o menos céntrica de la ciudad del burrito y la violencia, es decir, juaritos. Coincido en muchas cosas con mi compañebrio, como por ejemplo en que la consternación de la sociedad es inútil al igual que salir durante el día con las luces del auto encendidas. En lo que no coincido con él es en su propuesta de dañar directamente a las empresas juarenses. Ellas no tienen la culpa.
Lo culpables son las autoridades. Ni más ni menos. En todo este desmadre en el que se encuentra Ciudad Juárez hay dos problemas de fondo. El primero es la impunidad que ha rodeado el caso de los asesinatos de mujeres, lo cual el periódico Norte de Ciudad Juárez ha documentado perfectamente (hay que acordarnos que Norte ha proporcionado evidencias claras de las pifias en las que ha caído la Policía Judicial del Estado, como la siembra de la bala en una troca de un comandante el día que asesinaron al abogado de La Foca y el Cerillo. Sabemos que El Diario repite lo que Norte dice acerca de los crímenes, y ahí están las pruebas con las publicaciones) y que involucra de forma directa a una autoridad en específico. Y aquí podemos decir que están protegiendo a gente muy poderosa, tanto la Federación como el Estado.
El segundo problema es la pasividad de la sociedad. A la gente le importa un comino la violencia que acontece en la ciudad mientras no le afecte de manera directa a su familia. Los juarenses se han acostumbrado y acuden a estas noticias como si lo hicieran a una obra del circo Atayde. Esa es la verdad.
Ante esto yo propongo un cierre temporal de los puentes internacionales. Se necesitarían una 200 personas. Recordemos el éxito del PAN en el 86 con las movilizaciones en contra del fraude más grande de la historia. Si se cierran los puentes se le pega directo a empresarios nacionales e internacionales que pueden presionar al gobierno. También propongo no pagar multas o el predial. De esta manera puede resultar efectivo. Cerrar los puentes durante días a ver si no reaccionan.
Por lo pronto yo me apunto para lo del cierre del puente... y mientras se apuntan más yo presiono desde mi espacio editorial.
Armario

El 28 de febrero del 2000 la revista cultural Armario publicó su primer número. Recuerdo bien que un sábado de ese año José Manuel García-García, llegó a una de las salas del INBA para iniciar una sesión del taller literario Laesta.
Si mis neuronas aún funcionan bien creo que estábamos los escritores Jorge López Landó, Lluvia Chairez, Carolina Muñoz, Mauricio Rodríguez, Pablo Santana y un servidor, cuando el doc (como cariñosamente le empezamos a llamar en el taller, por aquello de que es doctor en letras) nos dijo que la idea de hacer Armario era para darle difusión a los nuevos escritores que se estaban formando (para los curtidos también) no sólo en Ciudad Juárez, sino en toda la entidad. El anuncio del doc causó en varios de nosotros una ilusión porque tendríamos un espacio importante en donde darnos a conocer periodicamente. Y así fue. La mayoría mandamos textos con cierta regularidad a la revista tres años después.
Hay que felicitar a JMGG por su arduo trabajo durante todo este tiempo. Hoy por hoy -como diría Fox- el suplemento cultural Armario se ha convertido en la revista cultural más importante de Chihuahua. No cualquiera logra mantener vivo un proyecto de estos, conociendo el destino de algunas revistas efímeras del estado.
Muchos dicen (lo digo yo)que la revista política Semanario ahora se vende más por contener entre sus hojas el suplemento Armario. En hora buena por José Manuel García-García y Adriana Candia, así como David Romo (Director de The Bridge Center For Contemporary Art of El Paso), Luis Ramos (UTEP), Vicente Francisco Torres (UAM), Dr. Alfredo Espinosa y Jesús Chávez Marín (Chihuahua). También hay que felicitar al periodista Antonio Pinedo por hacer posible la publicación.

Por Antonio Flores Schroeder

domingo, febrero 23, 2003

Por fin regresé.
Después de una merecida borrachera por la boda de mi hermana (viernes), hoy, después de un sábado de usar un millar de antídotos contra la cruda realidad, he logrado reincorporarme a mi vida (des)productiva. Sin duda es difícil ver partir a quien te acompañó durante muchos años. Pero así es la ley de la vida. En hora buena por ella.
AFS

jueves, febrero 20, 2003

Ciudad Juárez amaneció. Eso ya es ganancia. La urbe parece una nostalgia pariasiana de principios de siglo XVIII. Las nubes cercan el horizonte, llueve en algunas zonas, parece que todo mundo está en casa, en sus trabajos, en las escuelas; las calles están solas, salvo algún voceador o cigarrero que juega con su perro cerca de algún semáforo.
Otra visión: esta frontera se mudó al Distrito Federal.

AFS
Monterroso y los payasos

Ahora que se fue el escritor Tito Monterroso busqué en el librero alguna de sus obras. Encontré una edición publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México (de esas que uno tiene que despegar las hojas de la parte de arriba). Releí la historia del sr. Taylor y creo que se puede adaptar muy bien (siempre) con lo que está sucediendo con el imperialismo de Estados Unidos. En lugar de la minicabezas podríamos poner barriles de petróleo, hamburguesas, hotdogs o sus pinches películas holliwoodenses con las cuales adoctrinan a su pueblo. En Monterroso están mis ratos de agrado nocturnos de estas últimas noches. Buenos cuentos breves.
No sé si dentro de estos dos días (jueves y viernes) pueda postear porque se casa mi hermana y andaré ocupado. De todos modos si no ven algo nuevo no vayan a llorar, ándense con cuidado y por la sombra. Si no pueden ir al circo enciendan un noticiero de televisión azteza, ahí también hay payasitos. Hasta la vista. Coman frutas y verduras.

Por Antonio Flores Schroeder
Periodismo sentimental

Trabajar en un periódico puede traer graves consecuencias, y más, si uno labora en la mesa de redacción. Uno ve pasar las noticias como ráfagas de plomo por el monitor a una velocidad infernal. Se revisan los cables, AP, Notimex, SUN, AFP, etc... y ahí está el mundo. Un cabrón avionazo con 302 muertos en Irán. Que si Fox ya dijo otra pendejada, que Bush quiere la guerra y su perro llamado Tony Blair le sigue boleando los zapatos, que hubo un zafarrancho en Chiapas, que el subcomandante Marcos es puro cuento, que se equivocaron en un transplante de órganos y ya le jodieron la vida, que los marranos de TV Azteca siguen impunes, que los partidos usan la pena capital como arma política, que Lavolpe quiere un buen centro delantero en la selección mexicana, etc, etc... Cuántas cosas en un sólo día. Las consecuencias son que uno se hace más observador y con ello más sensible. Aquellos periodistas que dicen que tienen la pluma fria no son periodistas, o nos quieren hacer creer que son candidatos a gobernar el país.
Hoy una compañera reportera me contó que le tocó cubrir el hallazgo de Berenice (una niña que estaba perdida) en un terreno baldío. Que poca madre matar así a una infante a cuchillazos. Mi amiga estaba llorando sola en el patio del periódico. Estaba incontenible. A mi se me hizo un nudo en la garganta.
Luego viene la presión del cierre. Que hay que cerrar la edición a esta hora y entonces si todo vale madre. Es una carrera contra el tiempo. Sin embargo todavía quedan ganas para escribir en el blog.
Que bonito es el periodismo.

Por Antonio Flores Schroeder
Imagénes del reloj

Ya son casi la una de la mañana. El reloj sigue con su tic-tac, tic-tac, tic-tac... Por momentos me dan ganas de quitarme un zapato y arrojarle un reverendo madrazo para ver si destrozando sus manecillas se detiene el tiempo en el mundo, para ver si al aprendiz de dictador que es Bush le da (por lo menos) un paro cardiaco, para ver si dejan de aparecer mujeres asesinadas en Juárez o ya por lo menos que siga lloviendo. Tal parece que este fenómeno climático inicia en un servidor, etapas nostalgicas que se reflejan en una regular producción poética, aunque mala por cierto.
Sigo escuchando el pinche tic-tac, tic-tac, tic-tac... Empiezo a pensar que todo es un complot. Quizá los relojes del mundo se han puesto de acuerdo para realizar un complot contra la humanidad... tic-tac, tic-tac, tic-tac... pinches manecillas parecen las piernas de Ana Guevara, no se detienen ante nada. Propongo que destruyamos esos aparatitos, que pueden ir desde el tamaño de una cucararacha recién nacida hasta diez elefantes amontonados en la cima de una torre de alguna capital mundial.
Si lo logramos podemos cambiar la historia del mundo, total, si no lo logramos nada nos cuesta. Hagamos el intento... tic-tac, tic-tac, tic-tac...

Por Antonio Flores Schroeder

miércoles, febrero 19, 2003

El cuarto y el agua

El joven maravilla quería un mundo perfecto, por lo que un día cualquiera decidió aislarse en un cuarto lejos de la civilización acompañado de un vaso con agua. Al principio la soledad tranquilizó su ser, luego le pareció que el agua no le iba a provocar satisfacciones necesarias para ser feliz. No tomó agua por días. Cuando la sed le ganó optó por ir a darle un trago al vital líquido. Su garganta y sus labios estaban secos y sus ojos sumidos en el olvido.
Tuvo una sorpresa. El agua tenía lama. Trató de limpiarla mediante un filtro hecho a base de su camisa. Entonces pudo tomar algunas gotas para sobrevivir, y estar contento consigo mismo durante unas horas.
Por la noche la temperatura descendió y el joven maravilla sin camisa comenzó a sufrir de nuevo; el frio llegaba al grado de la insoportabilidad.
-A chingar a su madre el mundo perfecto- alzó la voz arrepentido.
Después de muchos años un hermano le fue a visitar para ver cómo resultaba su nuevo habitad, encontrando su cuerpo en descomposición, con la camisa atada al cuello y colgando de una esquina del techo.
Así las cosas.

Por Antonio Flores Schroeder

viernes, febrero 14, 2003

Breves notas de descanso
(Parte II)

Washington.-Sorprendentemente el presidente estadounidense George Bush telefoneó a su acérrimo enemigo Saddam Hussein para decirle que su gobierno no atacará a su país. Su secretario de Estado, Colin Powell, dijo en una rueda de prensa que Estados Unidos había cambiado su postura radical y que de ahora en adelante ‘las relaciones bilaterales cambiarán por el bien de la humanidad’. Por su parte el secretario de Economía, Equis Expansionista, comentó al respecto que como prueba de la nueva amistad se contempla invitar al dictador para que haga una alianza con Texaco, una de las más grandes empresas petroleras anglosajonas.
Diversos mandatarios del mundo reaccionaron felices por la noticia diciendo que había sido un gran detalle de Bush en el día del amor y la amistad. Las protestas que se tenían previstas en más de treinta ciudades alrededor del mundo, en donde se contemplaba la participación de 10 millones de personas se cancelaron por la mañana.
Se espera que en las próximas horas Hussein haga declaraciones públicas sobre la propuesta del exgobernador de Texas.
Se acerca la guerra de Bush

Con dolor -y con miedo- el mundo espera los resultados de un enfrentamiento que no tiene más razón que el petróleo. Ese el modo de pensar de los expansionistas norteamericanos. Ya lo hemos visto con el TLC en México. Que después no se quejen de los atentados terroristas en su país (y que quede claro que estoy en completo desacuerdo con actos de tan baja clase como los realizados por otro idiota llamado Bin Laden).

jueves, febrero 13, 2003

Era Yenlai una mirada abandonada. La única vez que toqué sus manos fue por un cigarro, un recuerdo, una fotografía instántanea donde ella no salió.
AFS
Esperaba a Yenlai en el bar de siempre, a la misma hora... fantasma. Su olor (su voz) paseaban las horas desde hacía siete días, siete muertes escritas con k, siete obscuridades, y ella nunca llegó.

AFS
Ciudad Juárez, la muerte de cerca...

Me levanto por la mañana y lo primero que escucho es el sonido de una ambulancia perderse entre las calles cercanas a mi departamento (podría ser el forense que va rumbo a Lote Bravo a recoger el cadaver de otra mujer). Abro el refrigerador y al ver la carne molida sobre un compartimento imagino la sangre de un narco tirado a un lado de una Lobo 2003 producto de la última ejecución. Escucho en la radio que el dólar va en ascenso por una escalera que parece no tener final y recuerdo la demanda por cincuenta millones de pesos que tiene un expresidente municipal sobre seis reporteros y un servidor, por escribir la verdad. Veo, escucho, siento mi ciudad un infierno en medio del desierto. Necesitamos hacer algo, pero, ¿qué podemos hacer si las protestas se reprimen?, ¿qué podemos hacer si la (des)procuración de justicia está cada vez está peor?.
Esto me recuerda al escritor Edgar Rincón que escribió en su blog que “escribir poemas en los muros no evitará que uno o varios hombres asesinen a otra mujer, menos que las autoridades -las mismas que dieron permiso para que esos muros se llenaran de poemas- hagan algo”.
Propongo que se investigue las omisiones del ahora contralor Francisco Barrio Terrazas para dar con los asesinos de mujeres, pues no olvidemos que con él empezó esta triste historia. Pero también Patricio Martínez, actual gobernador, por esconder la verdad. Primero arrestaron ‘a unos chivos expiatorios’, luego mataron a su abogado, recientemente amaneció muerto uno de los‘presuntos’ asesinos en su celda, ahora parece que la judicial del estado falsificó la firma del chofer que autorizaba a que se le realizara una operación de hernia (de la cual murió días después). ¿Qué es lo que sigue?, ¿qué maten a periodistas?.
pd. Si me pasa algo ya saben quién fue.

miércoles, febrero 12, 2003

Sobre la revolución del blog

Por Antonio Flores Schroeder
¿De qué nos sirve el blog? Este bárbaro cuestionamiento se hizo hace poco el escritor juarense Edgar Rincón (harto conocido por su calidad literaria, su afición a la cerveza y la buena música). ER escribió: “Tal vez nos haga mejores personas. Pero el pensar que no estamos solos, sino condenados al ostracismo de un monitor en el que podemos ver las brillantes ideas de los demás no es otra cosa que signo del desamparo; sigo sin ver al blog como una alternativa de la promoción y el diálogo. ¿Qué intercambio de ideas puede haber sino puedes estrecharle la mano a alguien, mirarlo a los ojos y decirle sin hablar que estás de acuerdo en casi todo lo que dice?”.
La palabras parecen venir de un optimista por obligación pero pesimista por devoción (fea rima por cierto ¿acaso hay rimas bonitas?). El blog, desde luego, no es una condena sino una oportunidad -digamos que es una revolución para que se escuche más romántico- en el intercambio de ideas entre escritores que han sido publicados y los que aún ‘no han logrado esa meta’, inclusive para quienes no buscan ese cometido. Es un punto de equidad en donde (casi) resultaría imposible formar grupos antagónicos para que ciertos autores no sean leídos. El más claro ejemplo de esto es un caso de una escritora que configuró en su blog el link de ‘su enemigo’ para que los demás lo pudieran leer.
Aunque habrá quienes se aprovechen de esto para muchas cosas (como difamar o calumniar) lo cual podría tener un cierto grado de peligrosidad, por el alcance que un autor puede tener con blog, sin embargo, el riesgo es mínimo pues la mayoría de los cientos de poetas ‘afiliados a este modus operandi’ escriben para ser leídos y no para enemistarse los unos a los otros.
Pienso que no tiene uno que tener el contaco piel a piel (a menos que se busque otra cosa, pero en esas cosas no me meto) (a veces me fastidia estar poniendo paréntesis en estos ‘textos espontáneos) con quien se busca intercambiar o criticar equis tema, cuento, ensayo, poema, o hasta un simple apunte como este.
Se me hace un tanto cómico (en buen plan) que un escritor tenga que ‘estrechar la mano a alguien y mirarlo a los ojos’ para decirle qué es lo que opina de su obra. Hay algo de nuevo en esto y es algo que en nuestro país, hablando de literatura (y otras muchas cosas más) es difícil de conseguir: libertad.

martes, febrero 11, 2003

Martín Coronado (o el extraño destino de un periodista)

Por Antonio Flores Schroeder

Sólo faltaba Martín Coronado. Durante esa semana había marcado sus llegadas en la tarjeta de asistencia después de los quince minutos permitidos para llegar tarde al periódico.
La razón de los retardos se debía a una descompostura de su carro, teniendo mala suerte descompusiera del carburador el martes por la tarde, cuando el sueldo ya se ha esfumado y no queda otra que abordar la ruta 4 o caminar cuadras enteras bajo el terrible sol de agosto.
A esa hora los editores llegan apresurados para iniciar la junta editorial que habrá de programar la edición del próximo día.
En la sala de juntas el subdirector del rotativo Adrían Castillo esperaba a que llegaran los demás. Leía el avance informativo: “Esta mañana la policía municipal encontró el cadáver de una mujer incinerada en los parques y jardines de El Chamizal”, decía una de las notas del budget local.
(A ver a quién le echa la culpa el gobernador) pensó Castillo.
Era la cuarta adolescente asesinada en la semana sin que las autoridades estatales pudieran consignar un expediente a un juez.
-Buenas tardes- entró la jefa de redacción a la sala de juntas cargando un bulto de periódicos.
-Hola- la respuesta a secas del subdirector quien no dejaba de leer el avance de noticias, mientras los editores comenzaban a llenar los cinco lugares disponibles de la mesa redonda donde se trama la reunión editorial: el complot o la verdad.
Afuera de ahí, en la redacción, Oriana acababa de encender su computadora cuando escuchó los pasos de Martín.
-Qué onda- la voz agitada de él.
-Hola, ¿cómo es....- el saludo de Oriana fue interrumpido por las risotadas y burlas de los reporteros que asomaban sus cabezas por encima de los cubículos: Martín Coronado había llegado al trabajo vestido de torero.
-¿Qué nunca han visto alguien vestido de torero?- preguntó en voz alta ante la sorpresa de reporteros y los fotógrafos.
-¿Y ahora a ti que te pasó?- interrogó disminuyendo el tono de sus palabras Oriana.
Él tomó asiento. Encendió primero la computadora y luego el televisor de seis pulgadas que solía tener a un lado del monitor de su macintosh.
-¡Martín!- gritó la jefa de redacción enojada. Apenas había salido de la junta editorial.
-¡Ándale!- exclamó Oriana preocupada.
Se levantó de su lugar enfilándose hacia la oficina de Adriana Campos.
La responsable de la edición se sentó detrás de su escritorio, cruzó sus piernas sin depilar, sacó un cigarro del cajón y ordenó:
-Cierra la puerta por favor-
-¿Qué pasó contigo? Tienes llegando tarde toda la semana y ahora vienes vestido de...- señaló con el cigarro (todavía sin prender) la pintoresca vestimenta del jóven.
-No juegues, que poca seriedad la tuya- remató.
Martín mantenía su frente en alto ante la reprimenda que estaba recibiendo.
-Me acaba de ordenar Adrían (continuó la señorita Campos) que te despida. Ahorita mismo te van a entregar tu liquidación-
(Seguro piensa que vengo borracho) pensó.
-Pasa con el señor de recursos humanos para que puedas llegar a un acuerdo sobre tu despido.
Sin haber mediado una sola palabra Martín Coronado se levantó. Abrió la puerta y caminó hasta el departamento del jefe de personal.
Para ese instante casi todo el periódico se había enterado de lo ocurrido. Rápido corrieron los rumores en toda la redacción: “Parece que ya cambió de profesión”, “Se me hace que algo grave está sucediendo”, “Lo van a correr”, “Están planeando una fiesta, te lo apuesto”.
Mientras ambos habían estado en la jefatura de redacción el subdirector habló por teléfono con el encargado de recursos humanos para que tuviera conocimiento de lo que estaba sucediendo.
-Pásele- dijo el licenciado Reyes después de escuchar que tocaban la puerta. Sabía quién era.
-Buenas tardes- dijo el coeditor.
-Ya tengo conocimiento de su caso. Ahorita en la caja le van a entregar una parte de su liquidación, lo demás puede venir a recogerlo... el... lunes, sí, el lunes próximo. Aquí tiene una carta de recomendación, para que consiga trabajo rápido y muchas gracias por haber cumplido con la empresa- dijo sin dejar de ver el traje que portaba el despedido y deslizando los dedos por su tupida barba.
Martín salió bastante molesto a recoger su liquidación. El dinero le fue entregado en una bolsa de plástico dentro de un sobre amarillo.
Se habían acumulado muchas cosas en su cabeza. La posición del dólar frente al peso, los asesinatos de mujeres, la contaminación (ecológica y mental) las drogas, el sexo, las mentiras de los políticos, el narco; la inseguridad de la frontera.
-Firme aquí por favor- ordenó la cajera.
Salió del periódico con diez mil pesos y se dirigió a caminar por la avenida Paseo Triunfo de la República rumbo al centro de la ciudad.
Dicen los testigos de aquellos hechos que su traje de torero brillaba bajo el sol de las cinco de la tarde como si trajera puesto consigo perlas y diamantes sobre el atuendo. Los taxistas sonaban el claxón una y otra vez y hubo incluso mujeres que detuvieron sus carros para proponerle llevarlo a donde él quisiera.
Tras haber caminado media hora sobre alfalto caliente había recibido insultos (algunas veces aplausos) debido a su traje. Tenía sed, hambre, enojo, hasta que llegó a una tienda de abarrotes y artículos usados frente al Mercado Juárez.
Entró con el sudor escurriéndole por la frente.
-Disculpe, ¿no vende agua?- preguntó al encargado del local (una pregunta bastante estúpida, pues en todas las tiendas venden agua, ¿o no?).
-Si, allá en el fondo, en los refrigeradores rojos joven- dijo el señor canozo que no dejaba de mirar la extraña vestimenta.
En medio de un olor a incienso Martín avanzó entre santos que colgaban del techo y veladoras encendidas por todas partes hacia donde estaban los botes con agua, sorprendiéndose de lo que vió detrás de los refigeradores.
Pocas veces tiene uno la suerte de ver a un camello salir de entre las latas de atún (y menos en una tienda de artículos de segunda en pleno centro de Ciudad Juárez).
-¿En cuánto vende el camello?- gritó desde el fondo Martín.
-Nueve mil, señor- contestó tranquilo desde el otro extremo el encargado de la tienda.
No lo pensó dos veces. Desembolsó la esperanza, los billetes; su liquidación para poder llevarse consigo al animal. Caminó apurado como si alguien le fuera a ganar el camello y puso el dinero sobre el mostrador. Tres personas que observaban la escena quedaron atónitos al ver la determinación del aquel extraño hombre.
-Se lo van a dar por la puerta de atrás- dijo feliz el comerciante mientras contaba el dinero.
El coeditor ya había olvidado su despido. “Todo sucede por algo”, repitió varias veces para amortiguar el dolor de su espíritu a la espera de que le entregaran el animal. Durante toda su vida había pensado en esas secuencias extraordinarias, predicciones o situaciones inexplicables por las que atravieza un individuo. Su padre, en una ocasión le platicó acerca de la existencia de un generador de destinos en donde se almacenaba el futuro de cada ser humano, el cual tenía la capacidad de administrar y cambiar el presente individual para no interferir  en el curso de la historia. (lo cual es una pachequés)
Cosa complicada, pero Martín Coronado lo había entendido desde la infancia.
-Aquí tiene, es muy obediente- el comerciante jalaba de una cuerda amarrada al hocico y al cuello del camello.
-Muchas gracias, ¿y qué come?-
-¿El o yo?- bromeó el dueño de la tienda (ambos sonrieron). –Está acostumbrado a comer poco. Le puede dar pasto-
-¿Verde o seco?- cuestionó Martín.
-Como sea, no se preocupe por cosas tan particulares- respondió el anciano. –Pues es todo suyo y mucha suerte, es un buen compañero- se despidió antes de meterse a atender a unos clientes que iban entrando por la puerta del frente.
El joven Coronado no alcanzó a decir ni gracias.
El camello tenía una montadura especial para dos personas. Después de acariciarlo subió en él. Jaló el lazo y el animal empezó su andar lento alucine hacia la 16 de septiembre.
Muchos quisieran haber precenciado aquella escena circense: un joven vestido de torero montando en un camello en medio de la gran urbe fronteriza. Las amas de casa que regresaban a sus hogares después de haber ido a la panadería, y los empleados de las maquilas que pasaban frente a él no lo podían creer.
La última vez que Oriana lo vió fue frente al aeropuerto. Llevaba el mismo traje de torero y su camello estaba muy flaco. Martín empujaba al animal, parecía ya no hacerle caso. No atinó Oriana hacia donde se dirigía, pero supuso que abandonaba Ciudad Juárez.
Desde esa ocasión nadie ha vuelto a ver a Martín ni a su camello. Cuentan algunos errantes urbanos que en las afueras de la ciudad hay una fiesta permanente que precide un cierto padre Orozco y a donde suelen acudir los amigos de Martín. Dicen que aquello es un manicomio.
Yo no sé.

domingo, febrero 09, 2003


Notas de descanso
(primera parte)

Hacía muchos días que el frio no me recordaba la infancia: aire, mujeres corriendo con sus niños en las manos; hielo, los recuerdos que resbalaban sobre la banqueta; enfermedades, un dolor en la garganta; fiebre, alucinaciones.
Hoy me enteré de un borracho que murió de hipotermia porque sus familiares olvidaron meterlo a su casa.
“Se quedaba pisteando todo el día en el patio y siempre lo metíamos, pero ahora se nos fue la onda” fue lo que dijo un sobrino del occiso a la policía, según me dijo un reportero.
“¿Ahora quién nos va a mantener?” se alcanzó a oír una voz de una mujer entre los congregados que observaban incrédulos cómo el forense le hacía cosquillas en un pie al difunto, narró el periodista Mauricio Rodríguez minutos después a los que nos encontrábamos en la sala de redacción..
No lo podía creer después de descubrir que el muertito resultó ser un viejo político que gustaba torturar estudiantes durante la década de los sesenta. Igual pudo haber sido un vecino, un periodista, un poeta, un lector, un albañil, sin embargo el acto de muerte no me hubiera provocado tanta risa.

Por Antonio Flores Schroeder
Ayer murió Augusto Monterroso. Regularmente me entero de las noticias casi al instante por las agencias que tiene el periódico, sin embargo esta vez no fue así, pues yo también me encontraba muriendo de un pinche catarro tan agresivo como mi exesposa. Menos de mil páginas lo conviertieron en uno de los autores más originales del habla hispana. Confieso que no lo había leído mucho, sólo tengo en mis libreros la fantasía del Viaje al centro de la fábula (1981) en donde el autor hace una reinvención de la fábula. Así es la vida. Ni hablar. De aquí en adelante se le recordará más y se le harán homenajes post mortem. La injusticia es así con los escritores.

Por Antonio Flores Schroeder

viernes, febrero 07, 2003

Cartas entre baboryni y Ambla Sa Sambla
(parte IV)



Estimado Baboriny, seguramente ya te habras enterado del
bochorno internacional que protagonice por nueva
cuenta. Si, tus sospechas tenian fundamento, era yo el
loco que conducia sin parar por toda europa, segun yo
que porque asi se secaban mas rapidos los calcetines.
Lamento mucho el acontecimiento, me deje llevar por
mis impulsos nuevamente y comence a robarme ovejas en
algunas granjas en Europa del Este, de alli las quejas
contra este poco celebre personaje. Agradezco que
hayas pagado los daños y por lo mismo (como si esto
tuviera que ser recordado), te envio una transcripcion
de como sucedieron los hechos:

36 horas seguidas conduciendo

Un joven fue interceptado por la policía de Zurich y
descubrieron que llevaba cerca de 36 horas seguidas
conduciendo.

El chofer que llevaba 36 horas seguidas conduciendo un
semiremolque lleno de ovejas, tuvo que abandonar el
vehiculo por lo que esta estacionado esperando a que
otro siga la conducion e insite en señalar que no han
secado del todo los calcetines.
El temerario chofer habra de pagar una multa de 3.500
francos suizos, es decir, 2.450 euros.

El joven conductor, un extranjero de aproximadamente
23 años, fue descubierto cuando golpeo una valla
metalica al equivocarse y meterse por una via
ferroviaria. El chico mostraba signos de intensa
fatiga.

Las medidas de control del automovil confirmaron que
el chico había salido de Eslovenia a las 5:30 horas de
la madrugada y llevaba cerca de 36 horas conduciendo
sin haber hecho ninguna pausa en los 1.200 kilómetros
recorridos.

Asegura el comisionado de policia que el sujeto no es
de habla local, por lo que se presume que se trate de
algun visitante del nuevo continente, sin embargo,
todavia continuan las investigaciones del verdadero
origen del arrestado, y se esta a la espera de que
alguien responda por los daños ocasionados.
EFE/1999

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Ambla, la noticia llegó aquí al periódico por la agencia Notimex e inmediatamente hice los trámites necesarios para que abandonaras la prisión. Siento decirte que me están empezando a causar un cierto tipo de irritabilidad tus recientes actitudes.
Debes venir a México a descansar unos días. (Mi madre me dijo que ya no me juntara contigo)

Saludos

jueves, febrero 06, 2003

Ideas actuales sobre poetas mamones


Hay poetas que les gusta hacerce de enemigos poetas,
Hay poetas que les gusta besarle los pies a sus amigos poetas,
hay poetas que creen saberlo todo y tienden a su desolación,
hay poetas que leen mucho y saben poco,
hay poetas que no escriben tres buenos poemas en su vida,
hay poetas que tejen sus mafias en la litaratura,
hay poetas se sienten chingones y valen madre,
hay poetas que van todos los viernes a Open en busca de la nada,
hay poetas que conocen al amor de siempre en una disco cualquiera,
hay poetas sin pena ni gloria que transcurren sin buscarse a si mismos,
hay poetas tan priístas que se vuelven una mierda,
hay poetas tan panistas que se vuelven una mierda,
hay poetas tan perredistas que se vuelven una mierda,
hay poetas que no coinciden con la revolución del blog,
hay poetas que a veces no comen en días enteros,
hay poetas tan periodistas que dejan de ser noticia,
hay poetas que venden libros (porno) en la segundas,
hay poetas que se vuelven banales (no tamales),
hay poetas que opinan puras pendejadas políticas,
hay poetas que escuchan cumbias y mucho jazz,
hay poetas que copian hasta los vestidos de sus poetas,
hay poetas que creen que sólo existen ellos,
hay poetas tan cerrados que carecen de llaves para vivir libres,
hay poetas que en realidad no son poetas (como yo).
Cartas entre Baboryni y Ambla Sa Sambla
(parte III)


Baboryni:

No tenia la minima idea de cual era el proposito de
desvirtuar los rostros en las pinturas , hasta que en
una ocasion tuve la oportunidad de ver como trabajaban
ellos… a quienes en algunas culturas reconocemos como
artistas del pincel...
Es como si les hiciesen una lobotomia, porque a partir
de entonces mi amigo Simone Dangeau, (de quien te
conte en aquel encuentro en Prusia), ya no fue el
mismo; un día perdio la clase,el estilo vaya. Me lo
encontre en calzoncillos, tocando las puertas de la
catedral, estaba rodeado de gente que le lanzaba
globos de agua, segun esto que para purificar el
espacio que estaba denigrando, pero, pero debo de
confesar que no supe que hacer, ?Le ayudo? “Dejalo
hombre -contesto una voz en mi interior- es el
bautizo de turno", a final de cuentas, a el siempre le
ha gustado la exploracion de la estetica y la
extravagancia, me dije para reforzar el primer
pensamiento.
Despues de escuchar la voz anterior, la gente empezo a
corear la siguiente frase:
"Asi que te gustaria saber los secretos de Muerte. ...
Que es el dolor para Muerte?", "Asi que te gustaria
saber los secretos de Muerte. ... Que es el dolor para
Muerte?", "Asi que te gustaria saber los secretos de
Muerte. ... Que es el dolor para Muerte?", "Asi que te
gustaria saber los secretos de Muerte. ... Que es el
dolor para Muerte?", "Asi que te gustaria saber los
secretos de Muerte. ... Que es el dolor para Muerte?",
"Asi que te gustaria saber los secretos de Muerte. ...
Que es el dolor para Muerte?", no supe mas que hacer
estimado amigo, asi que tome la orden de baguettes que
habia ordenado en la panaderia y sali con rumbo al
departamento en el que me quedo durante tres semanas
del verano en la Rue du piantre Le Brun, ya que como
sabes me esperaban ahi Irina y Johanes Zeiling y les
llamo mucho la atencion que lo primero que hice al
entrar fue descolgar todas las pinturas y arrojarlas
por la ventana.

Laos, 17 de septiembre de 1993
Ambla
---------

Estimado Ambla:

Desvirtuar los rostros en las pinturas depende con qué ojo lo veas. Yo tuve la impresión en París de haber acertado la idea que quizo plasmar en Du dessin à la peinture à l'huile, du motif à la toile, le nu est éternel et intemporel, de un pintor llamado Yvo Jacquier. Sus trazos de mujeres extraviadas en sus propia desnudez provocaron que empezara yo a ver señoras sin rostro en los centros comerciales durante mi estadía en Francia. Eso me provocó muchos problemas porque tenía que ponerme lentes obscuros para que no notaran mi ausencia. Eran días en que carecía de obligaciones y por lo tanto no tenía que ir la iglesia a depositar vasos llenos de ceniza (que yo no sabía para que me lo pedía el padre Julían). Después vinieron las amenazas del Cielo y todas esas cosas y tuve que entrar a trabajar al periódico. Pero regresando a las pinturas sin rostro, creo ahora explicar las razones de mis desvelos junto a Julio Cortázar (esa imagen que colgaba de unos de los libreros de la sala). Yo recitaba versos descomunales y gritaba por la ventana que el mundo se iba a terminar en cualquier momento. Luego sin darme cuenta me encontraba desbaratando una por una las piezas del bolillo caliente mientras se congregaban las cucarachas junto a mis zapatos. Entonces entendí que los rostros no son obligatorios, tal vez en un futuro andemos por el mundo sin ellos, escribiendo en sistemas especializados y conectados a una computadora. Entiendo a Irina se haya asustado después de que le pediste perdón (¿en realidad se lo pediste?) por haber arrojado las pinturas por las ventanas sin antes rezar. Yo no sé por qué escogió ser Madre Superior. Me la saludas mucho. Espero vengan para esta navidad.


Monterrey, 2 de octubre de 1993
Baboryni

miércoles, febrero 05, 2003


Cuentario


Juárez, atrapada entre
las llamas de la impunidad*


Por Antonio Flores Schroeder

El nombramiento del nuevo director de Seguridad Pública, José Ruvalcaba Plascencia, me hace pensar varias cosas. Una de ellas que el Güero Delgado se levantó de muy buen humor el lunes por la madrugada pretendiendo hacerle una broma a los juarenses, decidiendo que ese día la urbe del burrito y la violencia tendría a un ‘gran personaje’ al frente de la corporación encargada de cuidar a los ciudadanos.
Ante tal ocurrencia debió buscar en su agenda política varios nombres que causaran una fuerte carcajada entre el público (y los medios) durante la presentación del nuevo jefe. No encontró a nadie. Decidido en hacer la broma encaminó hacia la Catedral para ver si se encontraba alguno de esos tipos extraños que rondan el lugar.
Lo primero que pudo distinguir fue la estatua de Germán Valdés “Tin Tan”, luego se encontró a un señor que tocaba la guitarra en solitario y a una mujer con un bastón pegándole a la gente que pasaba con rumbo desconocido.
Les quiso preguntar si aceptaban formar parte de la obra humorística que montaría horas más tarde pero ninguno de ellos aceptó. Al contrario, (santo susto) el alcalde estuvo a punto de ser golpeado por la viejita.
Luego, por azares del destino, se encontró a su secretario particular y le pidió que lo llevara a la Plaza de San Lorenzo. Ahí, justo a unos metros del periódico de la ciudad, vio a un indigente caminar apresurado articulando todo tipo de majaderías. Frente a la fuente pudo apreciar a un payaso que arrojaba piedras al agua y caminó hacia él para ofrecerle la mejor oferta de su vida. Tampoco aceptó.
Ya entrado en calor el presidente se sentó junto a su secretario y sonrió como si el pensamiento se le hubiera iluminado, y optó por buscar en los escombros del pasado alguien con tales características para realizarle un chiste a la ciudadanía.
Se dirigió a desayunar a un reconocido restaurante de la 16 para ver si con el estómago lleno se acordaba de alguien. Ahí, justo cuando deleitaba un jugo de naranja recordó a un exjefe policiaco (‘joven’ imberbe, de precoz bigote y de pésimos antecedentes) que habían tachado de loco después de provocar un caos en la capital por dejarla más de treinta horas sin vigilancia.
No dudó en llamarle por teléfono. Estaba a punto de consumarse la gran broma. Después de que José Refugio Ruvalcaba Plascencia aceptara venir a Ciudad Juárez para interpretar su papel, se montó la escena. Invitaron a funcionarios públicos, empresarios y a medios de comunicación y se abrió el telón.
Lo primero que se escuchó fue un montón de carcajadas y chistes entre los asistentes.
-¿Y mis palomitas?- gritó un regidor, ante las risas de la multitud.
El resto de la historia usted ya la conoce. Le han llovido críticas al alcalde Jesús Delgado por atreverse a hacer una jugarreta de tan mal gusto a esta aquejada ciudad.
Ya fuera del chiste y del cuentario definitivamente el panista se equivocó en este nombramiento. Apenas el martes “Cuco” hizo su presentación oficial con un llamativo uniforme tipo militar y con detalles en dorado como si fuera a presentarse en una función del circo Atayde.
Este tipo de actitudes son las que empezarán a elevar el malestar entre políticos, iniciativa privada y por supuesto, quienes pagamos su salario. Después de esto no se vaya usted lector a sorprender, si Ruvalcaba se presenta en Seguridad Pública vestido de Superman, Batman o disfrazado de astronauta. Basta que alguien ponga el ejemplo para que (conociéndolos) los oficiales de Seguridad Pública se atrevan a andar vestidos de charros, futbolistas o cualquier otra ocurrencia a bordo de sus unidades policiacas.
No quiero imaginarme lo que pueda venir más adelante. Su estrecha relación con el procurador de justicia, Jesús ‘Chito’ Solís podría traer un desorden sin precedentes a esta frontera. Tampoco quiero imaginarme si fue una imposición desde ciudad capital o por qué el alcalde (de buenas a primeras) se ha puesto a defender a la Procuraduría del Estado para que oculte información acerca de un nuevo hallazgo de osamentas en Lote Bravo. ¿O a caso fue una maniobra para desviar la atención de cómo Solís Silva lucra políticamente con los feminicidios?
Si ya perdonó las irregularidades del Concejo, qué podemos esperar. Andamos mal señor Delgado.


w Caso Escobedo

Se cumplió un año de impunidad en el caso del asesinato de Mario Escobedo. Aún suenan las balas de los rifles R-15 y pistolas automáticas acribillándolo. Todavía suena el eco de la bala sembrada en el vehículo del comandante Alejandro Castro Valles y todas sus mentiras. Ahora sabemos que los agentes judiciales del estado sabían a quien perseguían, y podemos reafirmar que las pruebas que ofreció el periódico Norte de Ciudad Juárez, por alguna razón ¿desconocida? no le sirvieron a la juez sexto de lo penal, Carmen Alicia Verdugo Bayona.
Uno de los testigos clave en este asesinato de estado fue Miguel Ángel ‘El Chángel’ (era quien tendería la trampa a quien supuestamente arrestarían los judiciales) declaró lo siguiente: “Los judiciales no se equivocaron y sabían que se trataba del abogado Escobedo, pero le dispararon porque el abogado les iba disparando... eso me consta porque ahí me llevaban”.
Sin embargo, señaló el testigo, extrañamente los agentes judiciales no hicieron nada por realizar el arresto durante su permanencia del abogado en el estacionamiento del Rapiditos Bip Bip si en verdad se imaginaron que ‘El Venado’ se encontraba en el interior del vehículo”.
Entonces todo indica que los agentes al mando del comandante Valles estaban cazando al abogado. La preguntas son ¿por órdenes de quién ejecutaron a Mario Escobedo? ¿Qué interés pudo haber creado ese asesinato? ¿Por qué se ha manipulado tanto el caso por parte de la procuraduría y de la juez? ¿Qué sabía el abogado o qué pruebas tenía para probar la inocencia de sus clientes? ¿Descubrió el abogado el hilo negro de los asesinatos de mujeres? Si lo sabía se lo llevó a la tumba, pero alguien más debe saberlo. Sólo falta una investigación de verdad y no simulada.


w Reminiscencia

El lunes falleció Leopoldo Ochoa, un viejo periodista. A manera de homenaje quiero recordar cuando fuimos vecinos en el fraccionamiento Universidad durante más de 15 años. Fue más o menos a finales de los ochenta (estaba yo en sexto de primaria) cuando se asomó la primer luz de letras a la ventana de mi infancia. Un día, Héctor, su hijo menor (creo) nos invitó a varios niños a la casa donde se acababan de mudar. Tenía una gran alberca y un departamento externo donde había unas mesas de billar.
Al entrar don Polo se encontraba escribiendo en una máquina Olivetti junto a una botella de tequila y un plato con pistaches, justo bajo una de las palmeras que se encontraba frente a la alberca. Escribía sin parar y recuerdo que duró escribiendo hasta ya entrada la tarde. En ese momento pensé (no sé por qué...) que mi destino iba a estar en el periodismo y gracias a Dios así fue.
Otros recuerdos: Un viernes llegó de trabajar y así porque si, mandó a poner columpios y bancas en el parque. Al día siguiente lo convirtió en un pequeño campo de golf. Era cuando todavía había infantes felices. Que descanse en paz.

*Artículo publicado el 6 de febrero en la sección editorial del periódico Norte de Ciudada Juárez

martes, febrero 04, 2003

Cartas entre Baboryni y Ambla Sa Sambla
(Parte II)


Baboryni:

Fijate que me encontre a Lupita la otra vez,dice que
la revolucion aun no termina, por lo pronto me dijo
que eliminara todos los acentos, porque podrian
detectarnos a traves de ellos los espias.
Aparentemente existe una legion que se dedica a
mutilar las esperanzas de los indocumentados,
prometiendoles el cielo y enviandolos por la calle
corniza -¿la recuerdas? era aquella donde descubrimos
un osario al parecer de insurgentes de la primer
epoca-, pues bueno, el caso es que desde entonces, se
han dedicado a comer carne humana en las principales
-no dire cuales para no desilucionarte- cadenas de
comida rapida, bajo el argumento de que de dan comida
de calidad, de exportacion... regreso el canibalismo
hermano.
--------

Estimado Ambla:

Por principios de regresiones, elimanare los acentos para evitar ser descubriertos por quienes temen la libertad. Necesito que regreses del extranjero para informarte acerca de un cronopio que se sienta a dialogar en los arrecifes de mis sueños. Creo que he logrado decifrar el problema de los mojados (esos tipos que han recuperado nuestro territorio). Tengo también un informe de las razones por las que incineraron tu departamento en Nicaragua. No lo vas a creer. Hoy en la noche vendrá La Risa desde Bueno Aires, no sé si te intereses en regresear lo antes posible.
Seguimos en contacto. (Insisto con lo de las putitas, he...)

Saludos miles
Cartas entre Baboryni y Ambla Sa Sambla
(Parte I)

Baboryni llegó a su casa después de haber trabajado diez horas en el periódico. Lo primero que hizo fue prepararse un whisky con agua mineral y enceder su computadora para ver si le había llegado un e-mail de una amiga. Al abrir el correo electrónico se encontró con un sólo mensaje. Era el de su viejo amigo Ambla Sa Sambla. La carta decía lo siguiente:


(Menuda impotencia, es como cuando te llaman por
teléfono y preguntas quién es y sólo se oye el
silencio y esas risillas de fondo. ¿Qué hago? ¿Llamo a
la policia? ¿Les digo que me ha amenazado un individio
llamado Trípode? Supongo que volvería a repetirse el
silencio y las risillas de fondo. Carcajadas, mejor
dicho. Y con razón. Todo es parte de la carnícula que
se encuentra en la más alta planicie de Trafalgar,
lástima que el ombligo de la araña se quedó sin fuego...)

Después de leer con atención el pequeño texto, soltó una carcajada.
-¡Pinche loco! Que gusto saber que estás vivo- dijo en voz baja. Luego buscó entre su discos algo que amenizara el momento y encontró un compacto de Pink Floyd que puso en su inimaginable grabadora comprada por veinte dólares en Best Buy.
Y escribió:

(Saludos, mi estimado Ambla, aunque no te he visto desde aquella vez en que me caí en la zanja, por borracho, creo recordar el ruido de tus pasos al llegar al periódico, también recuerdo aquellos días en que hablabas por teléfono a mi casa en horas de madrugada para decirme que te dolía el pie derecho. Entonces yo me levantaba y me asomaba por la ventana (de la sala) que da hacia la calle y te veía sonriendo teléfono célular en mano. (¡Qué recuerdos). Deberías traerte unas putitas este viernes (si es que revisas tu correo antes) Saludos.)

Continuará...

lunes, febrero 03, 2003

¿Y los planes culturales para Juárez?



Tengo en mis manos el Plan Municipal de Desarrollo 2002-2004, de la administración panista del alcalde Jesús Delgado. Aunque agradezco hayan tenido la atención de enviarme un tomo, estoy muy desilucionado. El planecito olvidó de plano la cultura, ya que dentro de sus prioridades y programas estratégicos sólo están los siguientes puntos:
1.-Seguridad Pública y Convivencia en Paz.
2.-Infraestructura Urbana y Social.
3.-Bases del Desarrollo Económico.
4.-Relación Gobierno-Sociedad.
No es que tenga yo nada en contra de los gobiernos blanquiazules, pero una de sus características ha sido el olvido de un renglón tan importante como lo es la cultura. Esto lo he señalado desde hace casi cinco años que tengo escribiendo artículos editoriales en los diarios locales.
Es increíble que Ciudad Juárez carezca de un programa bien definido en el tema, siendo la cuarta población más importante de la nación. A través de su historia, el municipio ha pensado que el arte debe ser uso exclusivo de los ricos, o al menos eso aparentan pensar. Nadie se ha ocupado de visitar ciudades en el interior de la república para ver como “se apoya la cultura”. Al contrario, tienen que venir expertos de otras partes del mundo para enseñarnos cómo deben ser las cosas. A propósito de esto, hace unos días estuvo en la Ciudad de México Ferrán Mascarell. Esta persona es concejal del Ayuntamiento de Barcelona, España, quien dijo (La Jornada, Sábado 25 de enero) que las innovaciones tecnológicas y sus multiples aplicaciones han hecho surgir un tipo de economía cuyo eje es la producción cultural, en la que el trabajo intelectual es el capital más importante.
Según Ferrán, Barcelona se ha transformado de centro industrial a un importante espacio de producción cultural. Palabras textuales: “La cultura es imprescindible en cualquier proyecto de desarrollo urbano actual...por tanto, todas estas cuestiones planteadas como problemáticas tienen solución esencialmente culturales. La cultura no son sólo las bellas artes, no es únicamente algo suplementario o complementario de lo que sucede en los procesos urbanos, sino que está en el centro de los mismos, en la medida en que toda metrópoli es en sí un proyecto cultural”.
Nada más cierto. De ahí quizá el desorden de la ciudad. Por eso todo es un desmadre. Para nadie es un secreto que los empresarios presionan al municipio en este tipo de planes. Ellos son quienes definen el rumbo de la ciudad, son los que se enriquecen al amparo del poder. Si no hay que preguntarles a varios expresidente dedicados ahora en los negocios de bienes y raíces.
Para evitar este tipo de arbitrariedades hace falta que se conformen grupos de intelectuales que puedan ayudar a la conformación de este tipo de planes.
Hace unos meses fui nombrado miembro del Consejo Director del Plan Estratégico de Juárez y las cosas parecen no cambiar mucho. Se supone que dicho plan es para lograr una mayor calidad de vida en un sistema social sostenible a mediano y largo plazo donde exista cohesión y se protega el medio ambiente.
Para ello se ha animado la participación de todas las fuerzas vivas de la ciudad para tratar de aprovechar su potencial por el bien de Juárez.
Se ha insistido en una visión optimista del futuro, y una mente abierta a planteamientos alternativos, lo cual, desde luego, no está mal.
Sin embargo yo he apostado a la cultura. Para ello sería importante juntar a artistas e intelectuales para trabajar en un proyecto común a mediano y largo plazo. La ciudad necesita que los empresarios giren hacia la cultura. En verdad hace falta, si que se quiere tratar de adaptar lo que ha sucedido en ciudades como Barcelona. El 20 de febrero tendremos la presentación del primer borrador ante la opinión pública. Ojalá y este plan sea diferente a los que han andado rondando la ciudad del burrito y la violencia.
Sólo hace falta voluntad, señores.

Por Antonio Flores Schroeder

sábado, febrero 01, 2003

El viaje (o la decimotercera impresión de un recuerdo)


La noche sucedió algo extraña. Mientras releía recostado sobre mi cama “Autopista del Sur” de Julio Cortázar, escuché sonar el timbre de la puerta.
Dejé el libro en el buró de la derecha y enfilé hacia la entrada imaginándome quién podría ser a esa hora de la madrugada.
Al abrir ya no estaban las rejas, la calle ni el patio del frente. En su lugar una estación del tren y una señora con un rostro tan viejo como la ropa que colgaba de su pobreza. El tiempo bifurcaba las líneas de sus manos.
Sin hablar echó un vistazo al marco de la puerta y tocó con las puntas de los dedos las dos bisagras que brillaban sobre la madera derruida.
Hizo una mueca para cubrirse del sol (de la noche) y me dijo que cerrara el portal con una voz de niña.
No la cerré por su orden sino por el pavor de encontrarme en circunstancias tan fantásticas.
Abrí otra vez. El mundo de siempre: el patio, las rejas, la calle. Volví a intertarlo cinco o siete veces y nada, aunque ahora puedo decir que aquel paraje era el centro de Medellín, el borde de una urbe de Bolivia o la somnolienta calle Francisco Villa de Ciudad Juárez.

Por Antonio Flores Schroeder
Frontera



Hay recuerdos que
desvanecen sobre mis manos,
pequeñas ciudades,
cuartos amorfos
donde pernocté
alguna vez la cárcel,

mujeres fantasmas
mosaicos populares,
distantes historias
inventadas en el sur
para morir en el norte,

espinas de arena
que recorrían el apacible
folklor del cannabis

cuerpos sin memoria

tarahumaras varados en plazas,
parques,
niños sucios de mirada dulce
que nunca llegaron a ser
utópicos jóvenes revolucionarios,
hoy sólo negocian solos la sangre.



Antonio Flores Schroeder